Nov 29, 2022 • 33M

🇨🇳 ¿Se ha calmado Biden con China?

Y también: una película para viajar al gigante asiático.

 
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Las noticias estadounidenses de Washington D.C., Hollywood y Silicon Valley, contadas por el periodista Emilio Doménech desde Nueva York. Ahora, en formato podcast.
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29 de noviembre | Nueva York

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Imagen creada por DALL-E a partir de la descripción ‘men with white hazmat suits stand up at the Great Wall of China , digital art’

🇨🇳 Una China defensiva

Lo importante. La administración de Joe Biden se ha mostrado comedida a la hora de criticar a su principal rival geopolítico conforme miles de ciudadanos chinos han salido esta semana a las calles a manifestarse contra las políticas restrictivas de COVID-19 del gobierno de Xi Jinping.

  • Todo, en el contexto de una relación tensa entre Estados Unidos y China que añadió un capítulo importante con la reunión entre Biden y Jinping en Bali, Indonesia, la semana pasada.

Contexto. El enfrentamiento entre la primera y segunda potencias económicas del mundo lleva dilatándose desde hace años, pero la intensidad de la rivalidad solo se agravó durante la presidencia de Donald Trump.

  • El expresidente estadounidense siempre señaló a China como uno de los principales villanos de la contienda económica de los últimos tiempos.

  • Y señaló a líderes demócratas como los Clinton y Barack Obama por haber permitido que China adelantara a Estados Unidos con la importación de empleos y el establecimiento de su propia industria tecnológica a costa de la estadounidense.

La esperanza de que la apertura económica de China facilitaría una transición democrática del gigante asiático era una máxima muy extendida entre el establishment político estadounidense, pero Biden la descartó al competir contra Trump.

  • Y nada enmarcó mejor ese cambio de discurso que la narrativa que Biden abanderó como candidato a la presidencia primero y como presidente después: democracia vs. autocracia.

Explícamelo. El propósito de Biden era devolver a Estados Unidos a su estatus como “la ciudad brillante en lo alto de la colina” al tiempo que retrataba como villanos dictatoriales a sus adversarios geopolíticos de Rusia, China e Irán. Todos se lo han puesto fácil.

  • Vladimir Putin inició una guerra contra Ucrania sin ninguna agresión previa.

  • El líder supremo iraní Alí Jamenei está reprimiendo las protestas contra el gobierno y en defensa de los derechos de las mujeres que se llevan celebrando desde hace semanas.

  • Y Jinping sigue empeñado en mantener las políticas más restrictivas y draconianas de COVID-19 de las grandes potenciales globales cuando muchos países llevan meses conviviendo con el coronavirus.

¿Y ahora? Pero pese a la opción que ofrecen las nuevas protestas en China, Biden ha preferido evitar aprovecharse de la situación para lanzar un dardo a Jinping.

  • La única declaración oficial la ha ofrecido en un escueto comunicado un portavoz anónimo en representación del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca:

“Como hemos dicho, creemos que va a ser muy difícil para la República Popular de China ser capaz de contener el virus a través de su estrategia de COVID-cero. […] Hemos dicho desde hace tiempo que todo el mundo debe tener el derecho a protestar de forma pacífica, aquí en Estados Unidos y a lo largo del mundo. Y eso incluye a China”.

La noticia es a la vez sorprendente y no tan sorprendente.

  • Es sorprendente porque va en contra de la postura más agresiva que había tomado Biden contra China en los primeros dos años de su presidencia.

  • Y no es tan sorprendente porque la Casa Blanca está intentando reparar las relaciones con China, un objetivo que celebró su último episodio en la reunión entre Jinping y Biden del pasado 14 de noviembre.

¿Pero cuál es esa postura que ha tomado Biden en los primeros años de su mandato? ¿Y qué objetivo tiene el posible cambio de postura que ha evidenciado la (falta de) respuesta a las manifestaciones en China de los últimos días?

  • En esta newsletter, vamos a explorar algunos de los frentes que han definido la relación actual entre China y Estados Unidos.

🇺🇦 La guerra

Hace poco más de un año, hablábamos de cómo las relaciones entre Rusia y China se han ido estrechando en los últimos años, aunque no estén formalizadas mediante un pacto económico o militar. Este acercamiento tuvo su reflejo en la crisis diplomática vinculada a la invasión de Rusia a Ucrania.

  • Aunque China no declaró un apoyo formal a Rusia, el silencio del gigante asiático durante las primeras semanas de invasión fue suficiente para demostrar lo lejos que pueden llegar en su activismo contra la hegemonía global de Estados Unidos.

  • Más tarde, China se posicionó diplomáticamente en favor del diálogo bilateral para consensuar una solución a la disputa territorial que no implique las enormes pérdidas que conlleva la guerra armada.

  • Sin embargo, económicamente no se mantuvo neutral. China no adhirió al bloqueo económico abanderado por Estados Unidos y apoyado por los países de la Unión Europea, y algunas de sus empresas formaron parte de la cadena de suministro rusa.

El Departamento de Comercio de los Estados Unidos incluyó en junio a cinco empresas de Hong Kong en la lista negra de entidades que brindaron apoyo a la base industrial y militar de Rusia.

  • Según la información oficial brindada por el departamento, las empresas habrían suministrado artículos a "entidades de interés" rusas antes de la invasión del 24 de febrero, y "siguen contratando para suministrar a las entidades rusas incluidas y sancionadas".

📱 Los chips

La crisis de abastecimiento de semiconductores fue una preocupación importante para la administración de Biden a comienzos de año, cuando la industria global enfrentaba serios problemas para hacerle frente a la gran demanda de chips.

  • En este contexto, Biden hizo limonada: argumentando el gran perjuicio para la economía estadounidense si la crisis de semiconductores persistía en el tiempo, el Congreso aprobó la ley bipartidista CHIPS and Science.

  • La legislación proponía una inversión histórica para aumentar la producción de semiconductores fabricados en el país, abordar las vulnerabilidades de la cadena de suministro y consolidar el liderazgo tecnológico de Estados Unidos.

Una vez abordada la crisis, la administración de Biden quiso ir más allá. El mes pasado, la Casa Blanca publicó un amplio conjunto de nuevos controles de exportación entre los que se incluyen medidas para aislar a China en el mercado de los semiconductores.

  • Algunas de estas medidas entraron en vigor de inmediato, haciéndose efectivas a través de cartas a fabricantes importantes como KLA Corp y Applied Materials Inc., exigiéndoles detener los envíos de equipos a fábricas de propiedad totalmente china que producen estos chips.

  • Esto obligará a empresas estadounidenses y extranjeras que utilizan tecnología estadounidense a interrumpir el apoyo a algunas de las principales fábricas de chips de China.

Estados Unidos también aumentó las tensiones con China al agregar al principal fabricante de chips de memoria del país, YMTC, y a otras 30 empresas chinas a una lista de entidades que los funcionarios estadounidenses no son capaces de inspeccionar.

  • Si un gobierno sigue impidiendo que autoridades estadounidenses inspeccionen plantas como las de YMTC, es posible que Estados Unidos sume a esas compañías a una lista negra a partir del próximo 6 de diciembre.

  • La lista negra fuerza a los exportadores estadounidenses a sacar una licencia especial para poder enviar productos tecnológicos incluso del nivel más bajo.

¿Y por qué? Se trata de uno de los mayores cambios en la política estadounidense sobre el envío de tecnología a China desde la década de 1990.

  • Si es efectivo, podría ralentizar enormemente la competencia china en industrias como la inteligencia artificial y la supercomputación.

  • Jinping dejó claro en la última cita del Partido Comunista Chino que quiere apostar su tercer mandato a los avances tecnológicos, pero estos obstáculos frenarán esos objetivos.

🗣️ La reacción

El gobierno de Xi Jinping no ha dudado en denunciar a Estados Unidos por perjudicar el comercio y libre intercambio económico entre empresas, amenazando la estabilidad de las cadenas globales de suministro en el proceso.

  • El Ministerio de Relaciones Exteriores de China se ha manifestado en contra de estas sanciones en varias oportunidades, alegando que estas medidas comerciales son un abuso por parte de Estados Unidos para reforzar su hegemonía tecnológica.

  • Han denunciado, y con razón, que Estados Unidos no tiene base en el derecho internacional ni en ningún mandato del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para realizar tales intervenciones.

Sin embargo, desde Estados Unidos se han mantenido firmes en su voluntad de sancionar unilateralmente a las empresas chinas.

  • TikTok, la conocida plataforma de videos cortos de ByteDance, tiene posibilidades de ser la próxima.

La administración de Biden argumenta que las medidas son necesarias para frenar el crecimiento militar, económico y tecnológico de China. Y lo hace con dos razonamientos:

  • La retórica militarista de Jinping para imponer un mayor control regional a su alrededor, específicamente en Taiwán y el Mar de la China Meridional.

  • Las políticas económicas de los últimos años que han limitado la entrada de las Big Tech estadounidenses en China al tiempo que el partido comunista potenciaba la industria tecnológica con ayudas gubernamentales.

La consideración de Estados Unidos es que mantener el statu quo es permitir que China coja una ventaja imprevisible en los campos militar, tecnológico y económico, y dejar por tanto la hegemonía global en manos de un poder autocrático como el chino.

  • Un poder que está dispuesto a pasar por alto agresiones como la de Rusia contra Ucrania y a encabezar represiones como las de Tíbet, Hong Kong y Xinjiang.

En ese sentido, quizá la mejor definición de la diferencia de posturas entre Biden y Jinping la dejó el propio presidente chino en su reunión con su homólogo estadounidense en Bali, según un medios estatales chinos:

"La narrativa de 'democracia frente a autoritarismo' no es la característica definitoria del mundo de hoy en día, y mucho menos representa la tendencia de los tiempos. Xi Jinping señaló que la libertad, la democracia y los derechos humanos son la búsqueda común de la humanidad, y también la búsqueda constante del Partido Comunista Chino. Estados Unidos tiene una democracia al estilo estadounidense. China tiene una democracia al estilo chino".

Ahora, la duda está en saber si la conversación entre Jinping y Biden da inicio a un nuevo tipo de relación más estable entre ambas potencias.

  • Especialmente, sabiendo que líderes como Emmanuel Macron y Olaf Scholz se han mostrado críticos con las medidas de Biden.

  • Aunque a la imprevisibilidad de la relación cabe sumar la nueva mayoría en la Cámara de Representantes de los republicanos, habituales halcones contra China.

Esa actualización la dejamos pendiente para el siguiente capítulo con el ojo puesto en las manifestaciones que se siguen dando en China —y que Emilio exploró en su stream de este lunes.

¿Desea saber más? Este artículo del analista Michael Schuman para The Atlantic es un buen resumen de la trascendencia de las medidas de Biden contra China en materia de semiconductores.


🎬 Una recomendación

Con la colaboración de Filmin
Por Emilio Doménech

Más allá de las montañas es una película china de 2015 dirigida Jia Zhang-ke. Sigue la historia de Tao, una joven de Fenyang que tiene que decidirse entre dos de sus mejores amigos de la infancia.

  • Formó parte de la Sección Oficial del Festival de Cannes en su año y acabó llevándose el Premio del Público en el Festival de San Sebastián que se celebró meses después.

Zhang-ke es un realizador muy dado a explorar los aspectos políticos de su China natal en las historias que cuenta y Más allá de las montañas es ejemplo paradigmático de ese estilo de narración. La película es al mismo tiempo un melodrama romántico y un estudio de las transformaciones que ha sufrido China a lo largo de 25 años.

  • El inicio del filme, con los protagonistas bailando al ritmo de Pet Shop Boys, es una premisa tan icónica como reveladora sobre lo que viene después: una China que se mete de lleno en un mundo cultural y económicamente globalizado que los cambiará para siempre.

Zhang-ke se vale del trío protagonista para establecer un triángulo amoroso, una pirámide social de desigualdad y un tríptico sobre cómo el paso del tiempo y la llegada de la nostalgia arremeten contra los personajes.

  • Y lo hace sin ser sobreexpositivo y con decisiones narrativas que van desde lo sutil, por la puesta en escena, hasta lo evidente, por los cambios de formato y del aspect ratio en cada uno de los tres episodios.

Una película imprescindible para viajar a China.

Más allá de las montañas está disponible en Filmin.


En otro orden de cosas, este martes nos vamos (de nuevo) de paseo turístico con un recorrido por Central Park para visitar en directo algunas de las localizaciones cinematográficas más icónicas del parque neoyorquino. Espero que esta vez todo salga acorde al plan y no se me vuelva a reventar una pantalla como la del iPad de la semana pasada.

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Feliz semana,

Posdata: un buen perrete.