Mar 14 • 26M

🇺🇦 Una guerra luchada también en redes

Y también: un documental para entender otro gran conflicto.

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Las noticias estadounidenses de Washington D.C., Hollywood y Silicon Valley, contadas por el periodista Emilio Doménech desde Nueva York. Ahora, en formato podcast.
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14 de marzo | Nueva York

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person standing on cliff painting
Foto vía Rostislav Artov en Unsplash

📱 Omnipresencia bélica

Lo importante: la altísima repercusión internacional que está teniendo la invasión rusa de Ucrania ha revelado una dimensión de la guerra hasta ahora poco experimentada —al menos a este nivel: el papel de las redes sociales en la difusión de información y desinformación sobre el conflicto.

  • Usuarios en Tiktok, Twitter e Instagram usan hashtags como #Ucrania para publicar memes, tutoriales de maquillaje con la bandera de Ucrania, vídeos en directo con explosiones, su rutina diaria como civiles en ciudades asediadas… y también fake news.

  • El resultado es una caótica amalgama de perspectivas sobre un mismo evento, consecuencia directa de la espectacularización global del conflicto.

Explícamelo: esa espectacularización ha dado pie también a que prolifere el fenómeno de la desinformación, un desafío con el que las empresas de redes sociales vienen lidiando particularmente los últimos años.

  • La pandemia, la última elección presidencial estadounidense y las teorías de la conspiración en torno a la insurrección en el Capitolio son algunos de los ejemplos más memorables de la batalla contra las fake news.

¿Y ahora? Dadas las circunstancias de vida o muerte en el contexto de un conflicto armado con un altísimo nivel de violencia, incluyendo ataques indiscriminados a civiles, la situación adquiere un carácter más urgente.

☢️ Control de crisis

Las plataformas cargan con una gran responsabilidad en la difusión de información, lo que ha llevado a muchas de ellas a trabajar rápidamente para limitar su uso indebido.

  • A continuación, un resumen de las medidas que han tomado las distintas empresas de redes sociales para mitigar la desinformación y otros usos cuestionables.

Meta. El conglomerado estadounidense liderado por Mark Zuckerberg, que incluye las plataformas como Facebook, Instagram y Whatsapp, ha impuesto serias restricciones relacionadas con la crisis en Ucrania:

  • Prohibir los anuncios de los medios estatales rusos y desmonetizar sus cuentas, lo que limita severamente la capacidad de las autoridades rusas para usar Facebook como vector de información.

  • Restringir el acceso al contenido de los medios de comunicación RT y Sputnik, afiliados al gobierno ruso, en los países de la Unión Europea.

  • Degradar el contenido de páginas de Facebook y cuentas de Instagram que representen medios de comunicación afiliados al gobierno ruso, tanto en el feed principal como en la bandeja de Stories.

  • Agregar etiquetas que advierten sobre la parcialidad de la información cuando los usuarios tocan enlaces a las páginas de medios como RT y Sputnik. Esas etiquetas también aparecen, por ejemplo, en el botón de enlaces para Stories de Instagram.

En decisiones más polémicas, Meta ha habilitado temporalmente en Ucrania y otros países de la región las publicaciones de tono violento que tengan un corte político, pero que normalmente violarían las normas de Facebook a Instagram. Por ejemplo, desear la muerte a las fuerzas rusas por invadir Ucrania.

  • Según la compañía, la excepción tiene como objetivo facilitar la discusión sobre la invasión rusa.

“Como resultado de la invasión rusa de Ucrania, hemos permitido temporalmente la expresión política que normalmente violaría nuestras reglas, como el discurso violento, como 'muerte a los invasores rusos'. Todavía no permitiremos llamadas creíbles a la violencia contra los civiles rusos”, dijeron desde Meta.

Google. La compañía subsidiaria de Alphabet, que controla YouTube y la plataforma publicitaria digital más grande del mundo, también se unió a la iniciativa de sancionar a Rusia y tomar medidas contra la desinformación.

  • Google deshabilitó en Rusia su plataforma para hacer publicidad, impidiendo que compañías rusas paguen para aparecer en listas de búsqueda, en anuncios en YouTube o en ubicaciones de anuncios de socios editoriales externos.

  • Y en YouTube, la compañía bloqueó los canales estatales rusos Sputnik y Russia Today a nivel global porque violaban sus políticas de contenido.

“Nuestras normas de comunidad prohíben contenido que niegue, minimice o trivialice eventos violentos bien documentados. Estamos eliminando contenido sobre la invasión rusa de Ucrania que viole esa política”, dijeron desde Google.

Twitter. La plataforma se caracteriza por canalizar el debate político a nivel internacional, con un especial énfasis en las discusiones que afectan a Estados Unidos. De hecho, los estadounidenses representan alrededor de un 20 por ciento del total de usuarios de la plataforma. Como parte de las sanciones y restricciones, se anunció:

  • Una prohibición temporal de todos los anuncios en Ucrania y Rusia "para garantizar que la información crítica de seguridad pública sea elevada y los anuncios no le resten valor".

  • Etiquetas para los tuits que comparten enlaces a sitios web de medios afiliados al estado ruso, así como también para las cuentas de trabajadores de dichos medios que usan sus cuentas de Twitter para divulgar información relacionada con el conflicto.

  • Etiquetas para las cuentas y tuits que compartan enlaces a medios de comunicación afiliados al estado en Bielorrusia, que respalda el accionar del gobierno ruso.

  • Reclasificación del contenido proveniente de estos medios afiliados al gobierno ruso, eliminándolos de las recomendaciones y desacelerando su relevancia en el algoritmo.

  • Eliminación de alrededor de 100 cuentas que habían estado usando el hashtag pro-Rusia #IStandWithPutin, bajo la política de comportamiento inauténtico (spam, bots).

TikTok. Controlada por la empresa china Bytedance, es una de las plataformas más populares entre usuarios jóvenes y es de las que menos restricciones de contenido ha impuesto.

  • Varios activistas han denunciado que grupos afiliados a Rusia y particulares usan la aplicación para difundir información falsa, así como vídeos editados o sacados de contexto.

Por ahora, las medidas que ha tomado la plataforma se reducen a:

  • Bloquear geográficamente el contenido de los medios de comunicación afiliados al estado ruso para los usuarios de la Unión Europea —aquellos fuera de la UE aún pueden acceder a este contenido.

  • Etiquetas para el contenido de los medios afiliados al estado ruso como parte de un esfuerzo ampliado para responder a las preocupaciones sobre desinformación en la plataforma. 

TikTok también anunció que, debido a la nueva ley de 'noticias falsas' de Rusia, ya no permitirá que los usuarios rusos carguen nuevos clips de transmisión en vivo en la aplicación.

  • La nueva ley rusa permite que los creadores locales de contenido enfrenten penas de prisión si la plataforma publica o aloja cualquier contenido que el Kremlin considere información errónea sobre la invasión de Ucrania.

👩‍⚖️ ¿A la corte?

Pero de la misma forma que las redes sociales se han convertido en un pozo de desinformación, también han sido clave para para civiles, militares y periodistas. Y lo que es más importante: para la recopilación de pruebas con las que documentar crímenes de guerra.

  • Para el uso de las redes y otras herramientas de fuente abierta a la hora de analizar el conflicto, Emilio escribió una columna al respecto hace un par de semanas (nota: es columna premium, pero puedes leerla con una prueba de siete días y así ver nuestro trabajo para suscriptores de pago).

Telegram. La plataforma de mensajería cifrada se ha convertido en el producto tecnológico estrella del conflicto gracias a su uso generalizado entre la población ucraniana. Y lo hemos podido ver en dos frentes muy claros:

  • Millones de ucranianos han podido recibir información actualizada de los gobiernos locales, provinciales y estatales, desde vías de evacuación y localización de refugios hasta avisos de bombardeos inminentes.

  • Miles de ellos han compartido imágenes en grupos, públicos y privados, documentando las ofensivas rusas, los ataques de bombardeos o las consecuencias más catastróficas de la guerra.

Esa información se ha convertido en un bien muy valioso para el seguimiento del conflicto. Los civiles han estado informados, los militares ucranianos han podido adelantarse a sus enemigos y los periodistas han tenido a su disposición un catálogo casi ilimitado de contenido informativo sobre la guerra.

  • Aunque todo con un evidente sesgo proucraniano, inevitable en un conflicto en el que quienes defienden su tierra tienen la mano ganadora en el frente informativo.

  • Son los ucranianos quienes van a compartir y propagar las victorias de sus fuerzas o las afrentas del enemigo, y no así las derrotas y los crímenes de su propio bando.

Twitter. Toda esa información casi exclusiva de Telegram acaba haciéndose camino a Twitter, que es donde operan comunidades como OSINT (Open-source Intelligence, o Inteligencia de fuente abierta) o investigadores y periodistas de medios como Bellingcat.

  • De un lado, la comunidad OSINT usa vídeos e información local para sacar conclusiones sobre los avances de uno y otro bando. Qué territorio han ganado los rusos. Hacia dónde han lanzado el contraataque los ucranianos. Cuántos tanques ha perdido Rusia.

  • Del otro, tanto la comunidad OSINT como grupos tipo Bellingcat o Amnestía Internacional se están valiendo de la información en redes sociales para documentar posibles crímenes de guerra.

El asunto de los crímenes de guerra tardará tiempo en esclarecerse. Y tampoco está claro que nadie en lo alto de la cadena de mando rusa o ucraniana vaya a enfrentar consecuencias. Pero las redes sociales han facilitado la documentación exhaustiva de posibles crímenes y eso ya no se puede borrar.

  • En Bellingcat, concretamente, tienen un repaso de las primeras instancias de uso de bombas de racimo en zonas civiles. Su fundador, Eliot Higgins, también hizo un tutorial para aprender a reconocer esas bombas en específico y ayudar al medio a recopilar otros ejemplos.

  • Y aunque ni Rusia ni Ucrania firmaron un tratado internacional prohibiendo su uso, es importante que el mundo sepa que se están usando y qué consecuencias están teniendo sobre el terreno.

Medios como The Washington Post también se han hecho eco de estas iniciativas y de cómo usuarios de a pie pueden ayudar a verificar los crímenes que se están cometiendo en el conflicto de Ucrania. Ayudar es tan sencillo como hacer una simple geolocalización de un vídeo o una fotografía.

  • Porque de la misma forma que las redes son fuente de desinformación ilimitada, los usuarios también pueden participar en la lucha activa contra su propagación.

  • It’s the good fight.

¿Desea saber más? En BuzzFeed tienen un buen artículo repasando las iniciativas de OSINT para cubrir la guerra en Ucrania. Y en Twitter tenéis un Momento top para tener las herramientas con las que luchar contra la desinformación.


🎬 Una recomendación

Con la colaboración de Filmin

Apocalipsis: la Primera Guerra Mundial es un documental francés de 2014 dirigido por Isabel Clarke y Daniel Costelle. Repasa la historia de la Gran Guerra a través de cinco episodios que indagan en los prolegómenos del conflicto, el desarrollo de la brutal conflagración y la resolución de la victoria aliada.

  • El documental tiene como base más de 500 horas de material de archivo que han restaurado y coloreado para esta versión de cinco horas.

Los documentales de Apocalipsis, el más famoso siendo el que cubre la Segunda Guerra Mundial, han sido criticados por no ahondar demasiado en las causas de los conflictos que recuentan. Y creo que es una crítica justa e importante.

  • Si te ves un documental de cinco horas sobre una de las guerras más complejas de todos los tiempos, evidentemente te vas a dejar muchas cosas fuera. Para eso, recomiendo ‘To Hell and Back’ de Ian Kershaw.

Pero es difícil encontrar trabajos que sepan acercarte una guerra como la PGM con un realismo tan espectacular. Solo por ese acercamiento formal, amén de un trabajo de restauración impresionante, Apocalipsis: la Primera Guerra Mundial merece la pena.

Apocalipsis: la Primera Guerra Mundial está disponible en Filmin.


🌟 La Rosalía

Rosalía sigue afianzando su éxito en Estados Unidos con participación en Saturday Night Live incluida. Pocos artistas españoles pueden presumir de haber pasado por el famoso programa de sketches de NBC. Ella ya había participado junto a Bad Bunny, pero este fin de semana lo hizo en solitario.

  • El directo que hace de ‘La fama’ es impresionante. Mejor que la versión con The Weeknd, imho.

Su nuevo álbum ‘Motomami’ sale el 18 de marzo, pero antes escucharemos ‘Hentai’ este mismo martes. Y después de las críticas que recibió hace unas semanas por la letra de esa canción, agradezco mucho este TikTok que Rosalía publicó este domingo:


En otro orden de cosas, este lunes vuelve Lunes por el mundo con un repaso de las últimas novedades en Ucrania y un probable invitado en la segunda parte del programa a eso de las 23:00 hora peninsular española.

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Feliz semana,