⛔️ Tras las acusaciones de fraude, un objetivo republicano previsible: suprimir el voto

  
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9 de diciembre | Nueva York

Hola, maricoper. El verdadero propósito.

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⛔️ Objetivo: poder perpetuo

Lo importante: Donald Trump sigue cuestionando su derrota en las elecciones pese a que las acusaciones de fraude han probado estar infundadas, pero un propósito mayor se esconde tras el espectáculo de los juzgados: un partido que ve recompensas en el horizonte.

El silencio republicano explica bien hacia dónde se dirige todo esto. Solo 25 de los 249 congresistas y senadores del partido son capaces de decir públicamente que Joe Biden ha ganado las elecciones:

¿FRAUDE ELECTORAL?

Contexto. Pero antes de pasar a analizar qué tienen entre manos los republicanos para el futuro político del país cabe hacer antes un repaso de en qué momento se encuentran los retos legales de Trump y los suyos a la victoria legítima de Biden.

1 victoria – 51 derrotas. Así está el contador de las demandas presentadas por Trump y sus aliados en tribunales a lo largo y ancho del país.

  • La única victoria fue en Pennsylvania porque la Secretaria de Estado extendió el plazo en el que permitía que algunos votantes que habían votado por correo tuvieran más tiempo para demostrar su identidad.

    • El número de papeletas descartadas era irrelevante para el resultado final del estado, donde Biden ganó por más de 80.000 votos.

  • Es decir, que ni siquiera la única victoria legal de Trump y sus aliados tenía algo que ver con el fraude electoral.

    • Todas las pruebas presentadas hasta ahora en materia de fraude electoral han probado ser una tomadura de pelo que ningún juez ha sido capaz de dar por buenas.

      • (Y las esperanzas republicanas de que el Tribunal Supremo hará algo diferente a los tribunales inferiores parte de un sueño húmedo que todos los expertos apuntan a que no se cumplirá).

Ejemplos de lo duras que han sido esas derrotas hay muchos. Por destacar tres de los más mencionados estos días:

En Wisconsin, el Tribunal Supremo del estado rechazó el tomar siquiera en consideración una demanda de la campaña de Trump que pretendía invalidar los resultados de todo el estado sin aportar ninguna prueba sobre fraude u otras irregularidades.

  • Brian Hagedorn, uno de los jueces conservadores del tribunal, llegó a decir en respuesta a las demandas de los republicanos:

“La aquiescencia judicial a tales peticiones, construidas sobre una base tan endeble, haría un daño irreparable a futuras elecciones. Una vez se abra la puerta a la invalidación judicial de los resultados de las elecciones presidenciales, será increíblemente difícil volver a cerrarla. Es un camino peligroso el que se nos está pidiendo transitar”.

En Michigan y Georgia, los tribunales desestimaron demandas presentadas por la abogada Sidney Powell en un intento por descertificar los resultados de ambos estados en favor de Trump.

  • El “Kraken”, término acuñado por Powell para revestir de forma épica a su acción legal e inspirado en la película Furia de Titanes de 1981, parece que finalmente se ha quedado en polbo á feira.

Y en Washington D.C., el Tribunal Supremo estadounidense desestimó uno de los casos republicanos que pretendía tirar a la basura más de 2,5 millones de votos por correo.

Es decir, que ningún tribunal ha visto o aceptado pruebas de fraude electoral. Ninguno. Y sin embargo los republicanos ya están poniendo el grito en el cielo sobre la existencia del mismo para justificar sus siguientes pasos.

  • Y no, ninguno tiene que ver con mantener a Trump en la Casa Blanca un segundo mandato consecutivo.

PROPÓSITOS

El primer objetivo republicano es el más obvio: seguirle el juego a Trump hasta las importantes elecciones senatoriales de segunda vuelta que se celebran en Georgia el próximo 5 de enero. Pero ahí se presenta una contradicción:

  • Mantener a Trump como verdadero ganador de Georgia (y de las elecciones a nivel nacional) podría desincentivar el voto entre los republicanos si creen que su papeleta va a acabar siendo inservible por culpa del pucherazo demócrata.

    • Al mismo tiempo…

  • Antagonizar a Trump puede volvérsele en contra a los senadores republicanos Kelly Loeffler y David Perdue, que necesitan que la base del partido participe en números suficientes como para asegurar esas dos victorias.

    • Y así mantener el control del Senado. Dos derrotas significarían que Biden tendría una cámara alta favorable de 50 demócratas contra 50 republicanos.

      • La próxima vicepresidenta, Kamala Harris, desharía los desempates de la cámara alta.

  • ¿El término medio? Lograr que los votantes se crean que una participación histórica hará imposible un robo demócrata.

El segundo objetivo republicano es el menos obvio, pero previsible: usar la excusa infundada del fraude electoral como justificación al bloqueo institucional y a los trucos y proyectos legislativos.

  • Con bloqueo institucional me refiero a obstruir el primer mandato de Biden impidiendo la confirmación de los nominados que haga a los juzgados o a su gabinete o que pase ninguna medida legislativa relevante.

    • Algo que ya podría estar pasando a juzgar por los impedimentos que estarían poniendo el líder republicano Mitch McConnell y el propio Trump a un nuevo paquete de estímulo:

  • Con trucos legislativos me refiero al fuerte gerrymandering que los republicanos usarán sin piedad en el próximo dibujo de mapas que definirán la política estatal y nacional de los próximos años.

    • Si no habéis entendido NADA de ese último párrafo, ved este vídeo:

  • Y con proyectos legislativos me refiero a algo que apuntaba el columnista Paul Waldman en una columna para The Washington Post:

“Nuevas purgas de listas electorales, leyes de identificación de votantes más estrictas, restricciones al voto por correo, cierre de centros de votación e incluso la eliminación de buzones electorales”.

    • Esto es algo que no debería sorprender a nadie que estuviera al tanto de las medidas más restrictivas para suprimir el voto que los republicanos empezaron a aprobar a partir de 2010.

      • Aquello fue como respuesta a la alta participación en la primera victoria presidencial de Barack Obama en 2008.

Esto último es importante porque ahora podría volver a repetirse lo que ocurrió entonces: unas elecciones de alta participación que desatan una venganza republicana en los gobiernos estatales.

  • Dato: la participación alcanzó este año el 66,7 por ciento entre la población elegible para ir a las urnas, el mayor porcentaje desde el año 1900, cuando todavía no podían votar las mujeres.

    • ¿Las otras dos elecciones que se acercaron desde entonces?

      • John F. Kennedy contra Richard Nixon en 1960.

      • Y sí: Barack Obama contra John McCain en 2008.

¿Y por qué? La expansión del voto por correo, la votación anticipada, el registro en línea y las solicitudes de papeletas de voto en línea rompieron muchas de las barreras tradicionales que a veces mantenían a la gente alejada de las urnas.

Las encuestas y los datos de población han demostrado repetidamente que los votantes más afectados por las dificultades de la votación en persona el día de las elecciones tradicionalmente votan más por los demócratas que por los republicanos, cuenta The New York Times.

  • Trabajadores transitorios, personas que se mudan con frecuencia o padres solteros con bajos salarios que no pueden esperar en largas filas en las urnas un martes.

Así que los republicanos ya preparan la ofensiva contra esas medidas apoyándose en el fraude inexistente, tal y como se está empezando a ver en estados como Georgia.

  • En Florida y Texas, tal y como en Georgia, el poder de los republicanos hace que también se esperen nuevos obstáculos para suprimir el voto.

  • Mientras que en Michigan, Wisconsin, North Carolina y Pennsylvania, los gobernadores demócratas podrían frenar los atrevimientos más agresivos de los republicanos que controlan las cámaras legislativas estatales.

    • (Porque ya te digo que el Tribunal Supremo de mayoría conservadora tampoco es que les vaya a poner demasiadas dificultades por muchos riesgos que tomen).

La pregunta es: ¿funcionará?

Facilidades. Cabe recordar que los republicanos suelen ser muy efectivos con su mensaje. Y a diferencia de los demócratas, no tienen por qué esforzarse en resultar atractivos a una horquilla muy ancha del espectro ideológico. Dos razones:

  • La división urbano-rural hace que los republicanos tengan más fácil ganar el colegio electoral (presidenciales) y el Senado.

    • Ian Millhiser, de Vox, calcula que si los demócratas del Senado pierden los dos escaños de Georgia, todavía seguirán representando —desde la minoría— a 20 millones de personas más que la mayoría republicana del Senado.

  • El gerrymandering promete perpetuar el poder de los republicanos en numerosas cámaras legislativas estatales y que se les ponga muy de cara recuperar el control de la Cámara de Representantes en 2022.

    • Es decir, dibujar mapas a su favor de cara a dificultar que los demócratas ganen elecciones pese a conseguir más votos brutos.

Es decir, que para los republicanos basta con diseñar mensajes efectivos para un tipo de votante muy concreto (blancos de las zonas rurales), dividir a los demócratas entre la izquierda y el centro, y dificultar el voto:

  • Negros, hispanos y jóvenes, más dados a formar parte de la coalición de votantes demócratas, son también más propensos a no votar, especialmente cuando hay demasiadas trabas para ello.

¿Desea saber más? Y ni tan siquiera hemos ahondado en el aspecto político que los republicanos han dominado de forma tan efectiva en estas últimas elecciones y pese a la derrota de Trump. Para empezar a estudiar ese tema, esta columna de Maciej Ceglowski es un buen comienzo.


🤓 Qué están leyendo en…

Washington D.C.: ‘Los titulares no muestran el horror que vimos’, por Kasey Grewe en The Atlantic (en inglés; 12 minutos).

Desgarradora serie de emails que una anestesista en Nueva York le envió a familiares y amigos durante el pico de la pandemia de coronavirus en la primavera. Es una buena ilustración de lo poco que se ha aprendido a varios niveles en este país cuando sigue haciendo falta que relatos tan dolorosos se publiquen en revistas de primer nivel como The Atlantic. Si no tienes ganas de llorar, mejor no lo leas.

Silicon Valley: ‘La tragedia americana Tony Hsieh: los últimos meses autodestructivos del visionario de Zappos’ por Angel Au-Yeung y David Jeans en Forbes (en inglés; 24 minutos).

Este artículo biográfico sobre Hsiesh es una exploración del trágico final de la vida del emprendedor que fundó Zappos, la tienda de venta de zapatos online que revolucionó la atención al cliente dejando que los usuarios compraran zapatos sin probárselos y tuvieran hasta un año para devolverlos. Amazon la compró en 2009 por más de 1.000 millones de dólares. No termina de gustarme cómo describen su vida y lo importante que Hsieh fue para tantas personas porque la hagiografía creo que necesita estar muy bien explicada para estar justificada, pero me ha parecido muy interesante explorar la vida de un personaje que, sinceramente, no conocía. La espiral de autodestrucción de sus últimos meses antes de fallecer a los 46 años por complicaciones después de un incendio es terrible. Al mismo tiempo, también es un nuevo retrato de cómo incluso a las personas más exitosas se les puede escapar la vida por dificultades tan universales como la soledad o la falta de un propósito en un mundo que no da tregua. The Wall Street Journal también tiene un artículo sobre Hsieh, por si necesitáis complementar el de Forbes. Y Krystal Ball habló sobre él en The Hill este lunes. Su intervención merece mucho la pena.

Hollywood: ‘AT&T desmantela Time Warner para combatir a Netflix: dentro de la batalla por el alma de HBO’ por Alex Sherman en CNBC (en inglés; 18 minutos).

Esta semana, el consejero delegado de WarnerMedia Jason Kilar anunció que las grandes películas del estudio Warner Bros. se estrenarían en cines y en HBO Max de forma simultánea, pillando por sorpresa a los exhibidores. Eso incluye títulos como Dune, The Matrix 4 y la ya previamente confirmada Wonder Woman 1984. Las salas de cine llevan meses navegando un océano pandémico imposible y ahora ven cómo otro gran estudio de Hollywood decide olvidarse de la ventana de distribución y apostar por plataformas de streaming que cualquiera puede tener en casa por menos de 15 dólares al mes. El movimiento es sísmico para la industria de Hollywood, pero poco se entendería sin conocer los conflictos de palacio que se llevan dando en WarnerMedia desde la adquisición del gigante de la telefonía AT&T y la coronación del actual consejero delegado de la compañía: John Stankey. En CNBC pegan un buen repaso a lo que ha acontecido en los pasillos en estos últimos meses. Una cosa está clara: Christopher Nolan, que ha estrenado todas sus grandes películas con Warner, NO está contento.


😆 Quitándole la gracia

A Recipe for Seduction, es el título de la nueva película de Mario López (Salvados por la campana) para Lifetime, el emblemático canal del cable estadounidense conocido por sus películas para la televisión extremadamente horteras. El último ejemplo es de los que hacen historia. El cartel que publicaron este lunes en Twitter es claro: “Mario Lopez como el Coronel Sanders”. Sí, el mismo Sanders que pone rostro a la cadena de pollo frito Kentucky Fried Chicken. No estoy de coña:

Ojo a la sinopsis: “Conforme se acercan las Navidades, una joven heredera tiene que lidiar con un candidato a su corazón elegido por su madre. Cuando un chef guapo llega con una receta secreta y un sueño, desata una serie de acontecimientos que cambian los planes de ella”.

Tranquis, no es nada real. Según AdWeek, se trata de una coña que forma parte de una minipelícula de 15 minutos que Lifetime ha hecho en colaboración con KFC y la agencia publicitaria Wieden+Kennedy Portland. Si querían algo viral, sin duda lo han conseguido.

KFC y Wieden+Kennedy llevan ya años fichando a famosos (o medio famosos) para que interpreten a Sanders. En 2017, se aliaron con Rob Lowe para enviar una hamburguesa al espacio:

Y en vídeos e imágenes que te alegrarán el día:


🤩 Un vídeo para saber manejar expectativas

Cyberpunk 2077 es con mucha facilidad uno de los videojuegos más esperados del 2020, en especial por las dudas que plantearon sus diferentes retrasos y el hecho de que sea una nueva IP de un estudio como el polaco CD Projekt, creadores de la aclamada saga de RPG fantástico The Witcher. Las primeras críticas son estupendas, aunque se quedan cortas del mejor videojuego de todos los tiempos que el hype había creado después de tanta espera.

Tras leer varias de esas reseñas, incluida la de IGN que encabeza estos párrafos, el consenso parece ser que el juego puede llegar a ser fascinante por las posibilidades de exploración que ofrece a quien esté dispuesto a dejarse engullir por Night City, la metrópolis futurista protagonista. Y que tanto la historia principal como muchas de las que ocurren en paralelo parecen ofrecer suficiente emoción, sorpresa y narrativas alternativas como para apasionar a los fans del rol y los juegos de mundo abierto. La jugabilidad, salvo algunas quejas en el modo cuerpo a cuerpo, tiene la mezcla suficiente de versatilidad, rangos de desarrollo y espectáculo que cabría esperar con semejante escenario sci-fi.

Pero que pese a toda esa baraja de naipes, Cyberpunk 2077 no es The Witcher 3, el título más aplaudido de CD Projekt. Y tampoco es el título revolucionario que el marketing nos había hecho creer. Además, el juego no está preparado para el lanzamiento de esta semana, a juzgar por los numerosos bugs con los que se han encontrado los periodistas que han escrito sobre él. Esas pegas lastran el éxito rotundo que alguna vez prometió ser Cyberpunk 2077. Así que a falta de jugarlo y explorarlo como toca, ahí lo voy a dejar.


👋 Y para terminar...

Una recomendación: mi compañera Anita Pereyra comparte a continuación su lista de películas navideñas y festivas para que estén bien (mal) acompañados lo que queda de diciembre.

Dice Anita que ella se hace cargo sólo de los primeros nueve títulos (que ya ha visto y pretende volver a ver); del resto, aunque los haya elegido ella, las quejas deberán ir al algoritmo de Netflix:

  1. The Knight Before Christmas (2019): Un caballero medieval de paseo por Ohio en fiestas. Ah, y Vanessa Hudgens.

  2. A Christmas Prince (2017): Nunca ser periodista había salido TAN bien. Las decoraciones navideñas del castillo son un motivo para vivir.

  3. A Christmas Prince: The Royal Wedding (2018): Secuela de la anterior. El título resume todo lo que una quiere ver en estas fechas. Hay una tercera parte, pero esa la buscan bajo su propio riesgo.

  4. Midnight at the Magnolia (2020): Con esta inauguré la temporada navideña de este año. Es un collage de clichés, pero lo vale. 

  5. Christmas Inheritance (2017): Las cosas que se hacen por la herencia. Si vieron The 100 no se pierdan la oportunidad de ver a Eliza Taylor en xmas mood.

  6. The Holiday Calendar (2018): Solo diré que quiero uno de esos, @SantaClaus.

  7. Christmas with the Kranks (2004): Dramas familiares tragicómicos y una cena de navidad accidentada.

  8. Unaccompanied Minors (2006): FULL comedia, recomiendo verla con primos.

  9. The Polar Express (2004): Este (y no “The Nightmare Before Christmas”) es el verdadero clásico infantil navideño and u can’t change my mind.

    (Emilio al aparato: Pesadilla antes de Navidad es una maravilla. Ni caso).

  10. Barbie in A Christmas Carol (2008): Una moraleja, un soundtrack maravilloso y LOS MEJORES VESTIDOS NAVIDEÑOS DE LA VIDA.

  11. A Wish For Christmas (2016): Pedirle a Santa tener más carácter male sal (o no).

  12. Holidate (2020): Un par de haters navideños que se hacen compañía en estas fechas.

  13. Holiday in the Wild (2019): Una recién divorciada de vacaciones por África (viene con elefantes).

  14. I’ll be home for Christmas (2016): Un padre ausente que aparece en Navidad.

  15. A Perfect Christmas List (2014): Una abuela que gestiona una reconciliación madre-hija.

  16. Coup de foudre à Noël (2017): Una abogada que se cree capaz de cerrar una fábrica de juguetes.

  17. Christmas With a View (2018): Una chef que se flecha por su nuevo jefe.

  18. Operation Christmas Drop (2020): Otra que pretende cerrar un lugar que merece seguir funcionando. Me la recomendaron mucho.

  19. Christmas Under Wraps (2014): Navidad en un pueblito perdido de Alaska.

  20. Let it snow (2019): Una tormenta de nieve y un grupito de estudiantes de secundaria.

  21. Jingle Jangle: A Christmas Journey (2020): Una historia abuelo-nieta, juguetes y un Wall-E navideño.

  22. The Christmas Chronicles (2018): La definición navideña de “lo rompe, lo arregla”. Bueno, casi.

  23. Dash y Lily (2020): Tiene nombre y argumento de película, pero en realidad es una miniserie navideña romántica. Puede salir muy bien o muy mal.

Esta newsletter está producida por Emilio Doménech, Anita Pereyra y Víctor García de la Vega.

Hasta la semana que viene.