🦠 Por qué el coronavirus puede dejar en evidencia a Estados Unidos

  
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16 de marzo | Nueva York

Hola a todos. El coronavirus promete ahogar a Estados Unidos. Pero antes, dos apuntes:

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© The White House

🦠 La crisis que está por llegar

Lo importante: Gobiernos locales y estatales de Estados Unidos empezaron a tomar medidas drásticas este fin de semana conforme la crisis del coronavirus empezó a hacerse más real en suelo estadounidense:

  • La ciudad de Nueva York cierra colegios este lunes. El alcalde anunció este domingo que limitará los servicios de bares, restaurantes y cafeterías a recogida de pedidos o envíos a domicilio. Discotecas, cines, teatros y salas de conciertos deberán cerrar a partir del martes.

  • La ciudad de Los Ángeles también limitará los servicios de bares y restaurantes y prohibirá la apertura de discotecas, cines y demás establecimientos de entretenimiento.

  • El estado de California pidió que los mayores de 65 años y personas con condiciones crónicas se aíslen en casa.

  • El estado de Washington, uno de los mayores focos de infectados del país, también limitará los servicios de bares y restaurantes. Eventos de más de 50 personas, prohibidos. Con menos de 50, desaconsejados o con recomendaciones de distanciamiento.

  • El estado de Ohio, más de lo mismo. Su gobernador republicano también pidió acelerar los beneficios al desempleo, tanto para los que no tengan trabajo como para los que no tengan baja por enfermedad remunerada. Más sobre ese tema al final.

Estas decisiones las están tomando los alcaldes de las grandes ciudades y los gobernadores de algunos estados, no el gobierno federal liderado por Donald Trump.

Diferente. Es importante hacer la distinción porque EEUU tiene un sistema federal en el que sus estados gozan de bastante independencia.

  • Además, es un país amplísimo y decisiones del calibre de lo que exige la crisis del coronavirus chocan con la percepción que tienen muchos ciudadanos de la envergadura real del problema.

Desde las agencias federales como el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han recomendado a la ciudadanía el distanciamiento social y a los estados limitar las congregaciones de más de 50 personas a lo largo de las próximas ocho semanas.

  • Esto lo estamos escuchando por parte de expertos como Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas que se ha convertido en el rostro de la respuesta a la pandemia en EEUU (y no Trump).

  • Además, es una recomendación. Fauci ha destacado la necesidad de que cada gobierno local y estatal tome medidas proporcionales a los problemas que estén teniendo en cada momento.

Lo que estamos viendo es cómo poco a poco se está produciendo una transición hacia el bloqueo total del país conforme se va viendo que el número de casos es altísimo.

Lo que esto deja claro es que los pasos que ya están tomando ciudades como Nueva York o estados como Washington deben llevarse a cabo cuanto antes incluso en lugares donde parece que el virus no ha llegado.

  • Sobre todo porque al no haberse cerrado a cal y canto ningún estado, el libre movimiento de personas está esparciendo el virus por todo EEUU, haciendo que las medidas a nivel local o estatal SÍ tengan sentido para esos focos, pero NO para proteger al resto del país.

Que no veamos acción decisiva por parte del gobierno tiene que ver con dos problemas principales:

  • Trump y ladesinformación. Es su campaña política y la de sus aliados republicanos y en los medios la que está haciendo que muchos ciudadanos se tomen la crisis a risa, incluso a invento político de los demócratas para dañar las posibilidades de reelección de Trump.

    • Entre los republicanos que este fin de semana pidieron a sus constituyentes llenar bares y restaurantes pese a las recomendaciones de las agencias federales:

  • Un sistema errático. La forma en la que funciona el sistema federal, y el hecho de que Trump esté cediendo tanta responsabilidad a las decisiones que tomen gobiernos locales y estatales, limita que se sigan estrategias conjuntas para frenar el virus.

    • La falta de liderazgo de Trump está siendo flagrante en esta crisis. Su miedo a ser culpado por cualquier problema habido y por haber deja claro que:

      • No ha estado dispuesto a tomar acciones drásticas que alteren la vida de sus potenciales votantes o la economía que hasta ahora le protegía de las polémicas que han caracterizado a su administración.

      • Sí ha estado dispuesto a mentir y politizar incluso en tiempos tan oscuros como los que se le viene encima al país con el coronavirus, cuando la desinformación es precisamente el recurso más peligroso.

Pero espera, que todavía no he hablado del sistema sanitario privado que promete agravar todavía más la crisis del coronavirus. Voy a explicarlo, así que sacad los apuntes.

[…]

¿Ya?

[…]

Vale.

En EEUU, la población puede acceder a servicios sanitarios a través de:

  • Programas sociales como Medicare (generalmente, mayores de 65 años y personas con discapacidades) y Medicaid (personas con muy bajos recursos).

  • Seguros médicos privados, sea porque lo proporciona un empleador (la gran mayoría de los casos) o porque lo contratan de forma independiente.

Que una persona en EEUU esté asegurada bajo uno de esos programas o planes no significa necesariamente que esté exenta de pagar nada más en el futuro. Muy al contrario, el sistema está pensado precisamente para que la gente No. Deje. De. Pagar. De The New York Times:

“Muchos de los servicios sanitarios que se proveen en Estados Unidos son innecesarios o demasiado caros. El reparto de costes es una forma de intentar hacer que los pacientes sean consumidores más considerados de servicios sanitarios. La forma categórica con la que usamos el reparto de costes, sin embargo, a veces hace más daño que al revés”.

¿A qué se refiere? En EEUU, hay una serie de conceptos imprescindibles para saber cuánto puede costarte una visita al médico. Los principales son:

  • Premiums

    • Es lo que pagas al mes por tu seguro médico.

  • Gastos fuera-de-bolsillo

    • Es lo que pagas extra lejos de los premiums.

      • Copago: cada vez que usas un servicio sanitario concreto, como visitar a un especialista, pagas algo.

      • Seguro compartido: cada vez que te hacen una factura por un servicio sanitario prestado, compartes el gasto con tu asegurador.

      • Deducible: hay una cantidad mínima que tienes que gastar sí o sí AL AÑO antes de que tu seguro empiece a ayudarte a pagar las facturas.

Ejemplo:

  • Yo pago 1.000 dólares al mes de premium por un seguro médico que me proporciona mi empresa.

  • Una vez empieza el año, todos los servicios sanitarios que use implicarán un gasto que me encargaré de pagar yo hasta llegar a mi deducible de 2.000 dólares.

  • Si un día voy al médico para que me vean un salpullido que me ha salido en la pierna, esa visita implicará un copago de 100 dólares.

  • Tras una lesión deportiva que me ha costado unos 1.200 dólares de visitas al hospital. Esos 1.200 dólares significan que estoy solo a 800 de llegar a mi deducible y que mi seguro empiece a compartir facturas conmigo.

  • Un día random, tengo una apendicitis y me ingresan.

  • La factura final asciende a unos 10.000 dólares por el ingreso, las pruebas, la intervención quirúrgica y el cuidado de especialistas y enfermeros.

  • De esos 10.000 dólares me toca pagar otros 800 antes de llegar a mi deducible de 2.000 dólares.

  • La aseguradora empieza a hacer seguro compartido del resto de gastos conmigo a partir de alcanzar ese deducible. Digamos que ese seguro compartido es de 80/20.

    • Es decir, 9.200 dólares serán compartidos entre la aseguradora (7.360 dólares) y yo (1.840 dólares).

  • Solo en un año, por una lesión deportiva y una apendicitis imprevista, me he podido llegar a gastar casi 16.000 dólares.

(Todo esto son cifras aproximadas que saco de la Kaiser Family Foundation. No me estoy tirando triples demasiado lejanos).

Programas sociales como Medicare limitan lo expuestos que están los mayores o los discapacitados a esa clase de gastos, pero no significa que no tengan que pagar algo.

  • Es decir, son un alto porcentaje de estadounidenses los que tienen mucho que perder por recibir asistencia sanitaria incluso cuando tienen seguro. Especialmente, si se quedan cerca de cumplir los requisitos para tener acceso a programas públicos.

    • Vaya, que la clase media-baja es la que acaba sufriendo con más fuerza.

Y me he dejado fuera de esa ecuación a los más desfavorecidos de toda esta crisis: los inmigrantes ilegales o los ciudadanos sin seguros médicos que ahora mismo son unos 28 millones de personas. Eso es la población entera de Venezuela.

Con el coronavirus, EEUU se enfrenta a una situación en la que millones de personas, tanto con como sin seguro, querrán evitar ir al médico por el potencial gasto que incurrirá recibir tratamiento.

  • En una situación de pandemia, ¿cómo frenas el virus si va a haber millones de personas que no van a querer lidiar con médicos y hospitales por miedo a una factura que les deje en la bancarrota?

Sin olvidar que en EEUU no tienen regulación federal para que las empresas garanticen a sus empleados baja por enfermedad remunerada.

  • Según CNN, un cuarto los trabajadores del país carecen de baja por enfermedad remunerada en sus empresas. Y entre los trabajadores que menos cobran, la mitad carece de baja por enfermedad remunerada.

¿Y qué hay del resto? Contratistas independientes como conductores de Uber, repartidores de Seamless, trabajadores de la noche que no gozan de muchos privilegios porque su trabajo implica lidiar con un mundo activo y en movimiento.

  • ¿Cómo van ellos a pagar las facturas?

Es un cocktail perfecto para el desastre, tanto a nivel sanitario por la pandemia como económico por las consecuencias que va a sufrir en mayor medida la clase trabajadora.

  • Esos, además, cuentan con empleos que no suelen poder hacerse desde casa.

    • A mí no me cuesta nada escribiros esta newsletter desde mi piso, y lo mismo pasa con el teletrabajo de abogados o diseñadores, pero a un camarero que le acaban de decir que no vuelva en unas semanas porque la ciudad no deja que se sirva en las mesas del restaurante para el que trabaja… ¿ahí qué pasa?

Conforme se resuelvan los debates políticos en el Capitolio, donde hay ahora una ley en marcha pata atajar algunos de estos problemas, os iré actualizando en La Wikly Premium.

¿Desea saber más? De nuevo, podéis veros mi vídeo sobre por qué la crisis del coronavirus es y va a ser tan grave en EEUU. Y este vídeo de Vox en 2017 explica bien por qué el tema de los gastos en servicios sanitarios en EEUU es un disparate (y por qué tiene sentido un sistema sanitario pagado por el gobierno).


🤓 Tres lecturas relevantes

Hollywood: ‘¿La próxima prioridad de Bob Iger? Hacer más eficiente la producción de Disney+’, por Natalie Jarvey en The Hollywood Reporter (en inglés; 10 minutos).

Ahora que la crisis del coronavirus va a hacer que mucha gente se pase más tiempo en casa navegando por sus televisores, va a quedar más claro algo que ya apuntaban los críticos de Disney+ en el último mes: la plataforma carece de nuevo contenido original. Desde The Mandalorian, la cosa está SECA. Así que eso va a intentar arreglar Iger ahora que tiene ese nuevo puesto como presidente ejecutivo, según THR: que la estrategia de producción para el nuevo emblema del estudio esté al nivel de sus rivales en las guerras del streaming. A lo largo del lunes intentaré terminar de editar el nuevo episodio de El juego de Megan en el que hablamos un poco sobre este tema.

Washington D.C.: ‘En un sábado por la noche en Florida, una fiesta presidencial se convirtió en un foco peligroso del coronavirus’, por Peter Baker y Katie Rogers en The New York Times (en inglés; 10 minutos).

Una crónica para entender de dónde viene todo el alboroto con Jair Bolsonaro y la exigencia de que Trump se hiciera el test del coronavirus tras su visita. Dio negativo, por cierto.

Silicon Valley: ‘Puede que el indulto a Jack Dorsey como consejero delegado de Twitter no dure”, por Steven Levy en Wired (en inglés; 5 minutos)

El intento del inversor activista Paul Singer de presionar a Twitter para deshacerse de su consejero delegado Jack Dorsey ha sido uno de los grandes culebrones de Silicon Valley en las últimas semanas. No ha funcionado, pero Levy explica bien por qué el acuerdo al que Dorsey ha llegado con la firma de inversión de Singer le puede haber dejado tiritando (y con las horas contadas). Le tengo aprecio a Dorsey porque sé que lleva años intentando que Twitter sea un lugar más seguro sin pervertirlo demasiado, pero es cierto que sus resultados recientes no están al nivel de rivales directos como Facebook o TikTok.


😆 Quitándole la gracia

Last Week Tonight (y los late nights). Con motivo del coronavirus, los programas estadounidenses con audiencias en vivo están tomando a partir de esta semana más precauciones de lo previsto. Es algo que se nota mucho en programas como The View, donde cuentan con un público muy entregado a la causa; o con los late night. Todos salvo Jimmy Kimmel, que estaba de baja, dieron buenos discursos sobre la situación actual. Os los enlazo porque creo que merecen la pierna:

Arriba os he puesto a John Oliver porque es el más aclamado de todos ellos y también el único que tenía programa este domingo. Es MUY raro verle hace un programa sin audiencia en vivo, pero al menos aprovecha para dar un buen repaso a la actualidad concerniente a la pandemia.

PD: Si notáis algo familiar en los vídeos de Meyers y Oliver es porque mucha de la inspiración que cogí cuando empecé a hacer vídeos explicativos sobre política estadounidense viene de programas como los suyos.

Y en vídeos e imágenes que os alegrarán el día:

  • Si no sabes qué son los furries, este es un buen sitio por el que empezar.

  • TikTok India es muy… India.

  • Por si necesitabas ver un Furby ser aplastado.

  • Y por si necesitabas ver a un perro dar brincos emocionado con un campo de flores.

  • Estas imágenes de 1890 en color.

  • Desconocía que esta era una buena forma de mantener a los gatos alejados de la encimera.

  • Y en tema coronavirus, este es el héroe que necesitamos.

  • Si te cansas de cantar canciones mientras te lavas las manos, esta alternativa es la mejor.


🤩 Unos vídeos para aprender

Axios es un medio de comunicación medianamente nuevo que quizá debería haber mencionado antes en esta newsletter por un motivo importante: el esqueleto de esta newsletter está basado en el formato en el que ellos presentan la actualidad. Sus newsletters, en especial China, Future, World y Media Trends, son de lo que más disfruto cada semana.

Lo que comparto esta vez son una serie de vídeos muy breves (ninguno supera los 2 minutos) que los cofundadores Mike Allen y Jim VandeHei estrenaron la semana pasada destacando algunos de los temas que serán trascendentales en las elecciones de 2020. Hay siete episodios:

Haz los deberes. Son temas que tocaré en esta newsletter a lo largo del próximo año. Si quieres unas pinceladas generales de cada uno de esos temas, pégale un vistazo a los vídeos. Allen y VandeHei son dos tipos muy listos, aunque también se nota que no son precisamente de izquierdas. A ver si das con el vídeo que más les delata.

Por cierto, Axios tiene un programa cojonudo en HBO. Imagino que podrás verlo desde cualquier país donde esté la plataforma. En España, está aquí.


👋 Y para terminar...

Una recomendación. Estoy casi casi terminando la segunda temporada de Sex Education (Netflix), que imagino que muchos de vosotros ya habréis acabado. Qué maravilla. Debo admitir que uno de los episodios casi me mata de vergüenza ajena por culpa de Otis en estado ebrio, pero por lo demás tiene el mérito de ser una de las pocas comedias que me hace reír en alto. En los últimos meses, solo South Park era capaz de algo así.

Si tienes tiempo que matar en cuarentena, el nuevo podcast de Dylan Byers está genial. Son conversaciones extensas con algunos de los jugadores más importantes de Silicon Valley. En apenas tres episodios, Byers ha conseguido a Sheryl Sandberg (Facebook), Barry Diller (IAC y Expedia) y Adam Mosseri (Instagram). Tenéis todos los enlaces de plataformas en los que está disponible el podcast aquí.

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Hasta la semana que viene.