ūüõ† El trascendental voto sindical en un almac√©n de Amazon en Alabama, explicado

Y también: la controversia en torno al youtuber David Dobrik, el meme de Tomato Town y la venta de Discord.

  
0:00
-23:57

24 de marzo | Nueva York

Hola, maricoper. ¬ŅBienvenido a la resistencia, Bezos?

El podcast de La Wikly tambi√©n est√° disponible en iTunesSpotifyiVoox.

  • A√Īade el podcast a tu plataforma favorita haciendo click en el bot√≥n ‚ÄúListen in podcast app‚ÄĚ que aparece justo debajo del reproductor.

Si te haces suscriptor premium, recibir√°s dos newsletters extra. Los viernes, el maric√≥ctel, una serie de enlaces recomendados para ponerte al d√≠a de alg√ļn tema destacado. Y los lunes, el maricoffee, un podcast y un repaso de cuatro titulares para empezar la semana bien informado (y un test de actualidad para ponerte a prueba). ¬°Y tendr√°s acceso a nuestra comunidad de Discord!

Leer esta newsletter te llevar√° 16 minutos y 23 segundos.

Nunca m√°s querr√°s comer cereales. Bienvenido a La Wikly.


ūüõ† Sindicato; Amazon Inc.

Lo importante: Miles de trabajadores de un almacén de Amazon en Bessemer, Alabama, votan estos días sobre si formar un sindicato, una decisión que promete ser trascendental para el gigante del comercio electrónico (y para otros nombres de Silicon Valley).

  • Los 5.800 empleados de la planta de Alabama representan poco m√°s del 1 por ciento de los trabajadores de Amazon, pero la formaci√≥n de un sindicato carece de precedentes dentro de la compa√Ī√≠a.

¬ŅDe qu√© depende? Seg√ļn Vox, si una mayor√≠a de los trabajadores optan por la sindicalizaci√≥n, ganar√°n el derecho a negociar un contrato con Amazon de la mano del Sindicato de Tiendas Minoristas, Mayoristas y de Grandes Tiendas (o RWDSU).

  • El RWDSU representa a m√°s de 100.000 trabajadores, incluidos empleados de grandes almacenes como Macy‚Äôs y H&M.

Amazon es la segunda empresa privada que más emplea en todo Estados Unidos, solo seguida de los grandes almacenes Walmart. Y sin embargo ninguno de sus más de 800 almacenes, que juntos dan trabajo a más de 500.000 personas, ha visto bajo sus tejados la creación de un sindicato.

  • Es decir, que la victoria de los activistas sindicales ser√≠a un estruendo tremendo en la compa√Ī√≠a en concreto y en el entorno de las Big Tech m√°s en general.

    • ¬°Pero no est√° siendo una batalla f√°cil para nadie! Y eso es lo que vamos a contar hoy, especialmente en lo que respecta a la lucha de Amazon para impedir que sus trabajadores se sindicalicen.

El contexto

Lo que está ocurriendo en Bessemer, Alabama, no es una novedad. Las grandes tecnológicas llevan intentando desde hace tiempo frenar la organización de sindicatos en sus plantillas.

  • Ya en octubre del a√Īo pasado y a ra√≠z de la situaci√≥n laboral generada por la pandemia, los esfuerzos de Amazon por disuadir y vigilar a sus empleados para evitar el sindicalismo estaban muy extendidos.

    • La actividad sindical, muy probablemente, har√≠a que Amazon perdiese parte del control del que actualmente disfruta sobre sus almacenes y su personal de reparto.

  • Amazon, una de las cinco ‚ÄúBig Tech‚ÄĚ (junto a Facebook, Alphabet, Apple y Microsoft), llevar√≠a varias d√©cadas intentando disuadir el activismo sindical dentro de su plantilla.

Los derechos laborales no son el fuerte de las Big Tech. En los EEUU, muchos empleados de grandes tecnológicas se ven sometidos a condiciones de trabajo que son, en muchos casos, extremas:

  • Retirada de m√≥viles durante el turno; periodos muy limitados de descanso, almuerzo y para ir al ba√Īo; o posibles sanciones por llegar tarde aunque sea unos minutos son algunas de las condiciones que tienen que vivir muchos de los trabajadores de este sector.

    • Sin ir m√°s lejos, Amazon est√° gamificando el trabajo de sus empleados en almacenes como el de Bessemer, convirtiendo todo en una suerte de pel√≠cula de Chaplin adaptada al mundo de Ready Player One.

Movidas por un crecimiento económico exponencial y unas abultadas cifras de mercado, en las Big Tech impera una sensación de impunidad que hace que parezca que la empresa sea intocable.

  • Adem√°s, la cultura interna en las empresas tecnol√≥gicas, muy enfocada al individualismo, el control y silencio corporativos, la actitud paternalista de los empresarios y los grandes incentivos salariales, las han convertido en terreno poco f√©rtil para la actividad sindical.

Por otro lado, el salario mínimo de Amazon está en 15.30 dólares la hora, muy por encima del federal de 7.25 dólares la hora y un buen sueldo a tener en un estado como Alabama

  • Y las condiciones de trabajar en la compa√Ī√≠a incluyen un buen seguro m√©dico y un buen plan de pensiones.

Existen precedentes de esfuerzos similares a los de los trabajadores de Amazon en Alabama por organizar la actividad sindical dentro del sector de las tecnológicas. El más reciente es el caso de Google y su empresa matriz, Alphabet Inc.

  • A principios de este a√Īo, 225 ingenieros de la compa√Ī√≠a anunciaron la formaci√≥n de un sindicato para luchar por un cambio real en lo relativo a los derechos laborales de los empleados.

    • Solo representan una peque√Īa fracci√≥n de toda la fuerza laboral de la compa√Ī√≠a, lo cual es insuficiente para ser reconocidos como grupo de negociaci√≥n colectiva en los EEUU.

      • Sin embargo, ese paso supuso un punto de inflexi√≥n (y de partida) para lo que es un movimiento que parece coger cada vez m√°s fuerza.

La misma Amazon no se libra de tener sus propios precedentes de actividad sindical y huelguista.

  • Ya en 2014 hubo un intento por parte de trabajadores de un almac√©n de Amazon en Delaware de organizarse en un sindicato, lo que les hubiese convertido en el primero de EEUU en hacerlo.

    • La iniciativa, no obstante, fracas√≥ al no alcanzar la mayor√≠a simple necesaria para prosperar: solo seis trabajadores votaron a favor frente a 21 que votaron en contra.

  • En marzo de 2020, la compa√Ī√≠a despidi√≥ a un trabajador de almac√©n en Staten Island, Chris Smalls, por ir a la huelga.

    • Las pretensiones del trabajador: la falta de equipos de protecci√≥n frente al COVID-19 y la falta de protocolos de aislamiento y cuarentena para posibles positivos.

      • Amazon, sin embargo, justific√≥ el despido en que el trabajador ‚Äúhab√≠a vulnerado distintas advertencias en materia de distanciamiento social‚ÄĚ y de cuarentena despu√©s de haber sido identificado como contacto estrecho de un positivo.

  • En septiembre de 2020, estall√≥ una pol√©mica debido a una oferta de trabajo de la compa√Ī√≠a: buscaba analistas capaces de localizar ‚Äúamenazas de organizaci√≥n laboral contra la empresa‚ÄĚ.

    • El esc√°ndalo p√ļblico oblig√≥ a Amazon a eliminar las ofertas y se justificaron en que ‚Äúno se trataba de una descripci√≥n fiel del puesto de trabajo‚ÄĚ.

El de Bessemer es, pues, el √ļltimo en una larga lista de intentos por organizar una actividad sindical real dentro de Amazon, todos los cuales han recibido la misma actitud agresiva por parte de la empresa.

  • Por ejemplo, los sindicalistas acusan a la compa√Ī√≠a de haber pedido a las autoridades locales que cambiaran el ritmo de unos sem√°foros cercanos al almac√©n para impedir que los activistas tengan tiempo de convencer a m√°s empleados.

El acabose. Amazon está tratando el asunto literalmente como una crisis, llevando un seguimiento exhaustivo de las iniciativas de organización de sus trabajadores como si la llegada de los sindicatos fuera un jaque contra sus planes de conquista global.

  • B√°sicamente, los sindicatos pondr√≠an en riesgo la rapidez y/o los precios de sus servicios, en especial los que tienen que ver con la suscripci√≥n Amazon Prime que tantos √©xitos le ha granjeado a la compa√Ī√≠a.

    • Si un sindicato negocia mejores condiciones laborales a nivel de salario, o de horarios, o de exigencias f√≠sicas, o de deshumanizaci√≥n del lugar de trabajo, eso puede tener repercusiones enormes en la eficacia de Amazon para cumplir sus promesas:

      • Que un paquete te llegue r√°pido y a un precio m√≠nimo, vaya.

Todo ese contexto explica mejor por qué Amazon tiene a tantos antagonistas, especialmente en el bando demócrata. Lo cual nos lleva a:

La perspectiva política

Demócratas. El presidente Joe Biden se ha posicionado a favor de los esfuerzos de organización de los trabajadores de Amazon en Alabama vía Twitter: “Cada trabajador debería tener la opción libre y justa de afiliarse a un sindicato".

  • En el video adjunto, adem√°s, Biden insiste que la decisi√≥n es de los trabajadores, y que la empresa no deber√≠a ejercer ninguna coerci√≥n: ‚ÄúEstados Unidos no fue construido por Wall Street, fue construido por la clase media; y los sindicatos construyeron la clase media‚ÄĚ.

También hubo un amplio margen de apoyo a los trabajadores de Amazon dentro del ala progresista del partido demócrata, afín a garantizar los derechos de la clase trabajadora:

  • El senador independiente de Vermont Bernie Sanders ha criticado a las principales corporaciones como Amazon y sus directores ejecutivos "ricos" durante muchos a√Īos.

    • De hecho, el sitio web oficial del Senado de Sanders ha presentado durante a√Īos peticiones que apoyan los esfuerzos de sindicalizaci√≥n en corporaciones multimillonarias como Amazon y Walmart.

    • Fueron en parte las presiones de Sanders las que lograron que Bezos subiera el salario m√≠nimo de Amazon a 15 d√≥lares la hora, algo que todav√≠a no se ha logrado en las c√°maras legislativas.

      • "Le digo a Jeff Bezos, la persona m√°s rica del planeta: ¬ŅCu√°l es su problema con que los trabajadores de Amazon se organicen por mejores condiciones laborales y mejores salarios? Usted vale $182.000 millones. No puede seguir teniendo todo cuando tantos est√°n luchando", dijo en una entrevista en MSNBC.

  • Congresistas como Alexandria Ocasio-Cortez o figuras dem√≥cratas de perfil nacional como Stacey Abrams tambi√©n mostraron su apoyo a la sindicalizaci√≥n de los empleados de Amazon.

Republicanos. La iniciativa de los trabajadores de Amazon ha cosechado apoyos bipartidistas. El senador republicano por Florida Marco Rubio se unió a los demócratas para respaldar los esfuerzos de los trabajadores para sindicalizarse.

  • En un art√≠culo que escribi√≥ para USA Today, Rubio dijo que los esfuerzos sindicales son necesarios para contrarrestar la guerra cultural que los l√≠deres de la empresa est√°n librando contra los valores de la clase trabajadora.

    • ‚ÄúGuerra cultural‚ÄĚ, ah√≠ est√° clave.

A√Īadi√≥ Rubio: ‚ÄúDurante d√©cadas, empresas como Amazon han sido aliadas de la izquierda en la guerra cultural, pero cuando sus resultados se ven amenazados, recurren a los conservadores para salvarlos‚ÄĚ, escribi√≥.

  • Rubio fue uno de los senadores que escribi√≥ a Amazon a principios de este mes por retirar de sus plataformas el libro ‚ÄėCuando Harry se convirti√≥ en Sally: Respondiendo al momento transg√©nero‚Äô escrito por el conservador. Ryan T. Anderson.

    • M√°s tarde, Amazon les dijo a los senadores que hab√≠a decidido no vender libros que enmarquen como enfermedades mentales a las transg√©nero y otras identidades sexuales .

  • Tambi√©n Rubio ha emitido quejas sobre Amazon por excluir a la organizaci√≥n contra los derechos de los homosexuales The Family Research Council de la lista de organizaciones ben√©ficas a las que anima a sus usuarios a donar.

Es decir, que el combustible que contribuyó a que el senador republicano tome la postura opuesta a las iniciativas antisindicales de Amazon es la dictadura progresista de Bezos, no tanto una inesperada alianza con las iniciativas sindicales.

Fecha límite. Los trabajadores de Bessemer tienen hasta el próximo 29 de marzo, así que cabe estar pendientes de los resultados tras esa jornada porque la fortaleza de los sindicatos en EEUU está más en juego que nunca.

¬ŅDesea saber m√°s? The New York Times tiene dos reportajes tremendos sobre tema. Uno, acerca del RWDSU; y otro, repasando el historial de Amazon destrozando iniciativas sindicales pasadas.


ūüé¨ Una recomendaci√≥n

American Factory es un documental de Netflix sobre la apertura de una f√°brica de la compa√Ī√≠a china Fuyao cerca de Dayton, Ohio. Dada la fuga de manufactureras del Cintur√≥n del √ďxido del Midwest estadounidense en las √ļltimas d√©cadas, y espec√≠ficamente el cierre de una planta de General Motors que operaba donde despu√©s abri√≥ su f√°brica Fuyao, la pel√≠cula supone un retrato esencial de la transformaci√≥n que est√° viviendo la industria manufacturera en Estados Unidos ‚ÄĒy sus trabajadores m√°s en espec√≠fico.

El documental de Steven Bognar y Julia Reichert explora las dificultades de la compa√Ī√≠a y sus empleados chinos para adaptarse a la cultura del trabajo en Estados Unidos, mientras que los trabajadores locales de Ohio enfrentan otros problemas: las renovadas exigencias de un sector cada vez m√°s automatizado, unos salarios lejos de estar a la altura de la prosperidad de anta√Īo o los impedimentos para sacar adelante un sindicato con el que defender mejor sus derechos.

American Factory es la primera producci√≥n de Barack y Michelle Obama con su sello Higher Ground Productions. Y fue llegar y besar el santo, pues el filme gan√≥ el Oscar al Mejor Documental el a√Īo pasado. Merece la pena solo por ver los huevos que le echa el senador dem√≥crata Sherrod Brown al apoyar la creaci√≥n de un sindicato pese a la oposici√≥n de los ejecutivos chinos de Fuyao.

Ah, y Nomadland, la película favorita a arrasar en la próxima edición de los Oscars, también viene muy a colación de este asunto, pero ya hablaremos de ella más adelante.


ūü§ď Qu√© est√°n leyendo en‚Ķ

Washington D.C.: ‚ÄėKen Burns todav√≠a tiene esperanza en una historia estadounidense compartida‚Äô por David Marchese en The New York Times. (en ingl√©s; 20 minutos).

Burns es uno de los documentalistas más famosos y aclamados de Estados Unidos. Ha dirigido documentales sobre la Guerra Civil Estadounidense, la Prohibición, el béisbol, el jazz y la Guerra de Vietnam. El próximo 5 de abril, estrena Hemingway, sobre el escritor, y Marchese aprovecha para hacerle una entrevista plagada de grandes momentos. Creo que merece la pena que la leas entera para pensar sobre la labor del documentalista o la importancia del punto de vista racial en el retrato histórico de EEUU, para disfrutar de una impagable anécdota de Werner Herzog y para quedarte devastado (¡y esperanzado!) con las palabras de Burns sobre el fallecimiento de su madre hace más de medio siglo.

Silicon Valley: ‚ÄėMicrosoft estar√≠a en negociaciones para comprar Discord por m√°s de 10.000 millones de d√≥lares‚Äô por Dina Bass y Katie Roof en Bloomberg. (en ingl√©s; 5 minutos).

En Maricopa somos muy fans de Discord. Es la base de la comunidad que junta a los seguidores de La Wikly con los de mi canal de Twitch y la que ha permitido que se forjen amistades m√°s all√° de las sesiones de estudio, las watch parties y los productivos debates sobre la actualidad estadounidense, el cine y las series, o La isla de las tentaciones. Por eso muchos estamos de acuerdo con la tesis de que Discord es el futuro de internet. Que Microsoft est√© interesada en comprar Discord, todav√≠a una empresa privada que est√° tanteando la opci√≥n de salir a bolsa en el corto-medio plazo, es cero sorprendente. Pero tambi√©n asusta si se tiene en cuenta los fracasos de la compa√Ī√≠a con adquisiciones previas como Skype, a la que Zoom le ha comido todo el terreno que ten√≠a de ventaja; o Mixer, la versi√≥n alternativa de Twitch ya enterrada. Parece que la idea de Microsoft ser√≠a apuntalar su Game Pass de Microsoft ofreciendo acceso premium (aka Nitro) en Discord, lo que en principio no amenazar√≠a con da√Īar a las comunidades que llevan a√Īos (o meses) prosperando en la plataforma. Estaremos pendientes de cualquier novedad al respecto.

Hollywood: ‚ÄėUn club nocturno g√≥tico de Los √Āngeles conocido por sus rituales y secretismo cierra entre acusaciones de conducta sexual inapropiada‚Äô por August Brown en Los Angeles Times. (en ingl√©s; 13 minutos).

Cr√≥nica de la ca√≠da en desgracia de Cloak & Dagger, un exclusivo club nocturno privado de Los √Āngeles entre cuyos miembros se contaban figuras conocidas de Hollywood como el guionista Max Landis (Chronicle) o el actor Thomas Middleditch (Silicon Valley). ¬°Y esos son solo los que sabemos gracias al art√≠culo del LA Times! El reportaje ahonda en las particularidades del club: ritos de iniciaci√≥n, rituales paganos y actuaciones guionizadas que transcurr√≠an en un local casi a oscuras con pocas limitaciones. Vamos, que la pe√Īa tambi√©n acababa‚Ķ haciendo cosas subidas de tono. Pero lo que parec√≠a un entorno seguro y secreto para los miembros y sus empleados termin√≥ siendo de todo menos eso, al menos seg√ļn trabajadores y participantes que hablan de comportamiento sexual inapropiado por parte de algunos asistentes o incluso de uno de los due√Īos, un hombre conocido en el entorno social de la ciudad californiana que nunca hizo lo suficiente para proteger a las mujeres que frecuentaban el club. Una historia muy hollywoodiense, la verdad.

ūü•ī Un v√≠deo para cancelar a David Dobrik

David Dobrik es una de las mayores estrellas de YouTube desde que la plataforma empez√≥ a ahogar a los creadores independientes en pro de las corporaciones, mucho menos dadas a generar controversias con su contenido. Ha sido uno de los grandes debates de nuestro tiempo. Primero, plataformas incapaces de controlar todo lo que se publica en sus servicios. Y segundo, marcas que apostaban por youtubers que siempre acababan meti√©ndose en alg√ļn problema dif√≠cil de navegar.

  • Le pas√≥ a PewDiePie, el youtuber sueco al que le cancelaron un programa y con quien Disney cort√≥ relaciones tras pol√©micas que iban desde acusaciones de antisemitismo hasta soltar la n-word en un directo.

Dobrik en cambio parec√≠a infalible. Sus v√≠deos de 4:20 minutos eran lo m√°s edgy (al l√≠mite de lo correcto) que exist√≠a en YouTube. Y era muy dif√≠cil no admirarlo. Dobrik estaba creando entretenimiento de a√ļpa en un momento en el que otros youtubers se quedaban sin ideas o perec√≠an ante la dictadura publicitaria de la plataforma, mucho m√°s estricta a la hora de limitar lo que los creadores pueden ganar con cada v√≠deo si no se adecuan a todas las normas.

El caso de Dobrik es diferente. √Čl lograba dinero, y hablo de millones de d√≥lares, gracias a los patrocinios de marcas como Honey, SeatGeek o Chipotle. Marcas que le han abandonado a colaci√≥n de la controversia en torno a un art√≠culo de Insider en el que una joven acusaba a Durte Dom, ¬Ņexamigo? de Dobrik, por violaci√≥n.

  • El problema para Dobrik, y la raz√≥n por la que este asunto ha generado tanto revuelo, es que esa joven y la supuesta violaci√≥n aparecen en uno de los v√≠deos que public√≥ Dobrik en su cuenta hace unos a√Īos.

El vídeo que encabeza estos párrafos es el segundo en el que Dobrik ataja la polémica. El primero fue mal recibido casi de forma unánime porque lo publicó en una de sus cuentas secundarias, con los comentarios y los me gusta desactivados, y sin tocar de forma directa los nombres y las acusaciones en el centro de todo. Vamos, un cristo.

  • Este segundo v√≠deo s√≠ es una disculpa mucho m√°s bien atada, aunque aceptarla depender√° de las supuestas v√≠ctimas.

La raz√≥n por la que este asunto est√° en primera plana es porque Dobrik es un creador de contenido top, con lo que su controversia puede tener repercusiones trascendentales en el resto de la comunidad youtuber ‚ÄĒy en los creadores de contenido de v√≠deo m√°s en general (piensa en Twitch, TikTok, Instagram).

Seguiremos al tanto de lo que ocurra, pero mientras tanto podéis ver el extracto en el que hablé del artículo de Insider que lo empezó todo aquí.


ūüėÜ Quit√°ndole la gracia

Tomato Town es una ciudad dentro del mapa del videojuego Fortnite que se ha hecho especialmente relevante en las √ļltimas semanas en internet gracias a la canci√≥n que encabeza este p√°rrafo. ‚ÄėChug Jug With You‚Äô es una parodia de Fortnite al ritmo del tema ‚ÄėAmerican Boy‚Äô de Estelle de 2008. Ya se hizo famosa en TikTok hace un par de a√Īos por un mash-up con ‚ÄėChanel‚Äô de Frank Ocean.

(Sí, lo sé, hay mucha cultura de internet metida en un mismo saco, pero hay más).

Bien, pues esta canción-parodia es en realidad un remix de una versión más corta que se hizo medio-viral en YouTube en 2018. La original es de CM SKITS, mientras que el remix pertenece al youtuber Leviathan. Es la versión de Leviathan la que se hizo viral el pasado febrero en TikTok y que ahora está en boca de todos con motivo de la primera estrofa:

We got a number one Victory Royale
Yeah, Fortnite, we 'bout get down (get down!)
Ten kills on the board right now
Just wiped out Tomato Town

Los √ļltimos dos versos significan que el cantante y su amigo han matado a otros diez jugadores en Tomato Town, la ciudad que acaban de vaciar de enemigos en Fortnite. La cosa ha degenerado hasta tal punto que ahora se le ha dado una vuelta de tuerca algo negra a la letra y es habitual dar con referencias acerca de la masacre de Tomato Town.

Y nada, los memes y los copypasta al respecto son absolutamente maravillosos:

Y un √ļltimo:

Hasta la semana que viene,