💸 Cómo millones de ciudadanos están al borde del precipicio en EEUU

  
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26 de agosto | Nueva York

Hola, charlie. A qué se enfrenta realmente Estados Unidos a nivel económico y por qué JoJo Siwa vende tantos juguetes.

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© Billie Grace Ward (Flickr)

💸 La realidad económica de EEUU

Lo importante: Con los políticos de la Casa Blanca y el Capitolio siendo incapaces de llegar a un acuerdo, millones de estadounidenses se enfrentan a meses de incertidumbre: alquileres difícilmente asumibles, presupuesto limitado para comida y deudas que se acumulan.

  • The Washington Post publicó este domingo un reportaje sobre el desolador panorama económico de la población estadounidense y la falta de respuestas por parte de su clase política.

Qué está pasando. A primeros de agosto, más de 28 millones de personas seguían recibiendo prestaciones al desempleo, aunque sin la ayuda extra de 600 dólares a la semana que hasta hace un mes proporcionaba el gobierno federal.

  • Recuerda que el Capitolio y la Casa Blanca aprobaron un paquete de estímulo, la CARES Act, que aportaba 600 dólares extra a la semana a lo que los estados ya dan por sí mismos a sus ciudadanos desempleados. Por ejemplo:

    • Pre-Covid: tengo un trabajo en Manhattan en el que cobro 3.000 dólares al mes.

      • Y comparto piso en Harlem por el que pago 1.200 dólares al mes (y da gracias).

    • 20 de marzo: empieza el confinamiento en Nueva York y me quedo en el paro.

      • Pido prestaciones al desempleo y el estado me empieza a dar 350 dólares a la semana, una cifra acorde a mi salario previo.

    • 27 de marzo: Trump firma la CARES Act y el gobierno federal empieza a aportar 600 dólares extra a la semana.

      • Es decir, paso a cobrar 3.800 dólares al mes por el paro. 800 dólares más que antes de que llegara la pandemia.

    • Finales de julio: se acaban los 600 dólares a la semana que da el gobierno federal y paso a cobrar solo los 350 dólares a la semana que da el estado.

      • En total: 1.400 dólares al mes.

      • Repito: mi alquiler es de 1.200 dólares al mes.

    • Septiembre: quién coño sabe qué voy a hacer con mi vida.

El ejemplo que he puesto no es en absoluto extremo y simplifica mucho la situación. Cada estado tiene unos precios de vivienda, una calidad de vida y unas prestaciones diferentes.

  • No es lo mismo vivir en Boston, Massachusetts, donde las ayudas al desempleo para una persona pueden llegar a los 823 dólares a la semana; que hacerlo en Louisiana, donde el límite de esas prestaciones es de 247 dólares a la semana.

    • Suerte para encontrar un estudio en alquiler en Boston por menos de 1.200 dólares al mes.

Pero los cálculos ayudan a poner cifras a la situación por la que pasan millones de estadounidenses que ahora ven el precipicio más cerca que nunca porque las cuentas no salen, como bien señalan varias personas en este artículo de The New York Times o en este otro de The Washington Post.

  • En reportajes como el del Times también se incluyen a personas en el paro que durante la pandemia ganaban más que antes porque las ayudas potenciadas al desempleo eran superiores a sus salarios previos.

    • Lo cual quizá habla peor de las condiciones salariales de la clase media que de los posibles excesos de las prestaciones potenciadas aprobadas con la CARES Act.

      • (Pocos se pueden permitir decir que no a un trabajo, por mucho que cobren más quedándose en el paro. Ese trabajo podría no estar esperándoles en unas semanas).

    • Ni qué decir que la falta de ayudas al desempleo también está teniendo consecuencias en los gastos de los consumidores, lo que a su vez podría tener implicaciones desastrosas en la economía:

Y ahora qué. Trump firmó hace un par de semanas unas ayudas federales al desempleo que ya se han aprobado en una treintena de estados, incluido Nueva York, con lo que millones de ciudadanos empezarán a recibir 300 dólares extra a la semana —además de lo que ya reciben de sus respectivos estados.

  • La medida era polémica porque la administración de Trump parecía que iba a exigir a los estados aportar 100 dólares a la semana por encima de los 300 que ponía el gobierno federal, algo que muchos estados no se podían permitir.

    • Pero al final se han retractado de esa exigencia.

Las tiritas de Trump están lejos de ser la solución a todos los problemas. Algunos de los datos que menciona el artículo del Post al que refería al principio ilustran lo que se le viene encima al país:

  • Más del 40 por ciento de negros y latinos viviendo en casas de alquiler dijeron el pasado julio que se veían con poca o ninguna confianza de poder pagar el siguiente mes de alquiler, según una encuesta de la Agencia del Censo Estadounidense.

    • Y entre blancos, el 21 por ciento decía lo mismo hace meses, según un análisis del Urban Institute con datos recogidos entre finales de mayo y primeros de junio.

  • Se prevén más de 40 millones de desahucios de aquí a finales de año, según la Coalición Nacional de Viviendas de Bajos Recursos.

  • Un 22 por ciento de la población estadounidense tiene inseguridad alimentaria desde que empezó la pandemia, según un informe del pasado abril del Hamilton Project.

    • Esa cifra se dispara por encima del 40 por ciento entre madres con hijos de 12 años o más pequeños.

      • Y sí, esos datos son de ABRIL.

  • Un 33 por ciento de los trabajadores suspendidos al inicio de la pandemia ya no tenían trabajo llegado el mes de julio, según la firma Gusto.

    • Y mirad esta gráfica del Post sobre la pérdida de permanente de empleos en comparación a la recesión económica desencadenada por la crisis de 2008:

Wall Street vs. Main Street. Todo esto se compara con las increíbles cifras que llegan desde la bolsa, donde la economía sigue al alza y la desconexión entre la clase financiera y el resto de los mortales se hace cada vez más evidente.

  • Este dato de The Wall Street Journal: el 10 por ciento de los estadounidenses más ricos cuentan con el 87 por ciento de las acciones en circulación.

    • El 50 por ciento por la cola no tiene ni siquiera el 1 por ciento del total de las acciones en circulación.

“La clase media ha quedado esencialmente fuera de la subida en la bolsa. Los ricos han despegado y se han alejado del resto de la sociedad. Se han convertido en un reducto en sí mismos”. – Edward Wolf, catedrático de economía de New York University.

El panorama, ya digo, es una mierda. Y los políticos siguen empeñados en hablar de la agencia postal y Antifa e ignorar los problemas de bolsillo a los que se enfrentan millones de ciudadanos ahora y en cuestión de días y/o semanas.

¿Desea saber más? Los artículos que he enlazado dan una perspectiva bastante completa de los problemas. Y el Times tiene un buen repaso de cómo se va a aplicar la nueva ayuda federal al desempleo de 300 dólares.


🤓 Qué están leyendo en…

Washington D.C.: ‘Las ‘madres furiosas’ con las que cuentan los demócratas’, por Lisa Lerer y Jennifer Medina en The New York Times (en inglés; 9 minutos).

Entre el verano de protestas contra la violencia policial y una gestión del coronavirus que ha dejado una economía tiritando y muchos colegios cerrados, los demócratas esperan que un tipo de votante en particular les ayude a ganar en noviembre: las ‘madres furiosas’. Hartas de ser ‘profesoras, cuidadoras, empleadas y madres’ al mismo tiempo, estas mujeres son el demográfico cuya participación, en un amplio tramo del espectro político, podría hacerles la vida más fácil a los demócratas en los estados bisagra, especialmente en los suburbs de clase media-alta cercanos a las urbes.

Silicon Valley: ‘Cómo ‘Salvad a los niños’ se convirtió en un timo conspiranoico’, por Eddie Kim en MEL Magazine (en inglés; 10 minutos).

Este pasado fin de semana, seguidores de la teoría de la conspiración QAnon lograron que miles de personas en todo Estados Unidos (y otras partes del mundo como Londres) se echaran a la calle a denunciar el tráfico sexual de menores. Las manifestaciones se organizaron en grupo de Facebook y otros foros de internet con el título #SavetheChildren (y otros derivados) que en realidad son solo la careta tras la que se esconde el fenómeno disparatado de QAnon, ese por el cual miembros de las élites de la cultura y la política tienen un cabal satánico con el que trafican con niños. El artículo de Kim explica bien cómo hashtags aparentemente bienintencionados pueden guiar a personas de verdad preocupadas por el tráfico de menores hasta teorías de la conspiración de las que luego es difícil sacarles.

Hollywood: ‘La industria de la televisión nunca se recuperará del coronavirus’ por Lucas Shaw en Bloomberg (en inglés; 4 minutos)

Los artículos apocalípticos sobre Hollywood siguen llegando a mi bandeja de entrada semana a semana. En el caso del de Shaw, se trata de un vistazo a las pesimistas cifras de ventas publicitarias de las cadenas de televisión tradicionales. Se habla mucho de cómo el coronavirus ha acelerado la transformación de algunas industrias, pero cuesta pensar en muchas otras que vayan a vivir tantos cambios (y tan rápidos) como Hollywood en los próximos meses. La adaptación de los estudios a tan duro momento será fascinante de ver. La pérdida de empleos, menos.


😆 Quitándole la gracia

Netflix se metió en un lío merecido la semana pasada con la publicación del cartel promocional de Cuties [en español, Guapis], una película francesa sobre una niña de 11 años que se encuentra entre dos mundos: los valores tradicionales de su familia musulmana de origen senegalés o la cultura de internet y la hipersexualización de las jóvenes que promueve el grupo de baile en el que participa una vecina de su edad.

Sin venir a cuento, Netflix decidió, a diferencia de la distribuidora francesa (primera imagen), que el filme debía tener este póster (segunda imagen):

Lo sé. Infame. Desde Netflix ya se han retractado y han pedido disculpas tras el cabreo generalizado de las redes. Por supuesto, la derecha ha aprovechado para culpar del marrón a la izquierda libertina que supuestamente representan Netflix, Hollywood y los demócratas. Pero siempre nos quedarán los memes:

Btw, Leonardo DiCaprio SIGUE petándolo en Reddit. Ya van tres semanas consecutivas. Miren, miren:

Y en vídeos e imágenes que te alegrarán el día:


🤩 Un vídeo para entender a JoJo

JoJo Siwa es un icono de la generación Z en Estados Unidos. Imagino que la reconocerás por algún meme o vídeo viral, pero quizá desconozcas que junto a la cadena infantil Nickelodeon ha montado un auténtico imperio en torno a su nombre con canciones, actuaciones en vivo, juguetes, maquillaje, merchandising y montones de otros productos. Según desvela ella misma en esta entrevista con James Charles, otro de los youtubers más famosos del momento, JoJo Siwa es una marca valorada en más de 1.000 millones de dólares. Una locura, vaya.

Creo que la entrevista acerca al personaje en formas que no lo hacen los vídeos de su canal, donde además habla A TODA pastilla y a veces es difícil seguirle el ritmo. Y creo que de paso también sabrás apreciar por qué Charles tiene tanto éxito. Coge a personajes clave de la cultura de internet y debate con ellos sobre cómo es vivir dentro de esa burbuja. Y viendo el dinero que generan, no viene mal tener más información del que estoy seguro es un mundo extraterrestre para muchos de los lectores de esta newsletter.


👋 Y para terminar...

Una recomendación. No he puesto ninguna serie al día porque estoy empezando Friends, que sorprendentemente nunca he visto salvo que por algunos episodios sueltos. La que sí he terminado es la serie alemana de viajes en el tiempo Dark, de Netflix. Creo que la historia de amor en el centro tiene mucha más fuerza que el resto del enrevesado argumento, y por eso la segunda temporada es superior a la tercera y última que tanto me ha costado terminar. ¿Alguna recomendación sobre qué ver ahora? Puedes responder directamente a este email.

Hasta la semana que viene.