🏛 Así navegará Biden por el Senado: filibuster y reconciliation

  
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3 de febrero | Nueva York

Hola, maricoper. Filibuster y reconciliation.

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🧑🏻‍🦳 Obstáculos y atajos

Lo importante: Joe Biden tiene que afrontar las crisis que azotan a Estados Unidos de dos formas: desde el ejecutivo con decretos como los que lleva aprobando estas semanas y/o con la ayuda de las cámaras legislativas.

  • Por si hace falta que te refresquemos la memoria.

    • Cámara de Representantes, con mayoría demócrata ajustada de tan solo 10 congresistas (222-212).

    • Senado, con mayoría demócrata muy ajustada (50-50) gracias a la función que la vicepresidenta Kamala Harris ejerce para deshacer empates.

En la Cámara de Representantes es posible pasar muchos proyectos de ley ambiciosos por mayoría simple. Es decir, 218 congresistas y los demócratas solo se pueden permitir cuatro fugas.

  • El Senado es otra historia.

Es por eso que en esta edición de La Wikly queremos explicar los dos mecanismos que permiten pasar o bloquear leyes en el Senado y que pasarán a formar parte del lexicón de esta newsletter en los próximos meses.

EL FILIBUSTER

Qué es. Se trata de una técnica específica de obstruccionismo parlamentario mediante la cual se pretende retrasar o enteramente bloquear la aprobación de una ley o acto legislativo a través de las intervenciones de los congresistas.

  • Como el sistema estadounidense es uno que no contempla un tiempo límite para las intervenciones de los congresistas, un filibuster puede implicar largos discursos, mociones dilatorias y una cantidad ingente de proposición de medidas.

Regulación en el Senado. Tras más de cien años de prácticas de filibuster, se han desarrollado leyes reglamentarias para controlarlo e impedir que el mecanismo frene en su totalidad la actividad del Capitolio.

  • Hasta 1970, el obstruccionismo en un debate frenaba por completo la actividad del Senado, pero con la adopción del sistema de dos vías se permitió tener dos o más leyes/nominaciones pendientes en simultáneo.

    • ¿Cómo? Designando períodos específicos durante el día para que cada una sea considerada. Ejemplo:

      • La nominación judicial de Pepito será considerada por la mañana y hasta la hora de comer.

      • La ley de transición patológica será considerada a lo largo de la tarde.

Es decir, que el filibuster permite de facto bloquear una ley porque un partido puede alargar un debate ad infinitum al tiempo sin frenar la actividad del Senado porque en paralelo se van aprobando otras leyes.

La excepción. El Senado puede poner fin a un obstruccionismo invocando la Cloture Rule, una regla que desde 1975 permite terminar el debate con el apoyo de las tres quintas partes del Senado (60 senadores).

  • Sin embargo, no es una regla que se invoque con regularidad debido a que suele ser necesario el apoyo bipartidista para obtener la supermayoría requerida.

  • Por otro lado, la minoría de votos requerida por esa Cloture Rule, o regla de clausura, no es la misma si el debate gira en torno a modificar las leyes del Senado; para esos fines es necesario el apoyo de dos tercios de la cámara.

    • En ocasiones, se ha propuesto la "opción nuclear", un procedimiento parlamentario que permite al Senado anular una regla permanente del Senado por una mayoría simple de 51 votos —si es que los 100 senadores están presentes.

      • Eso incluye la regla de clausura de 60 votos necesarios para cerrar el debate.

Con el tiempo, las prácticas de filibuster, que solían estar reservadas para problemas controvertidos, empezaron a afectar a casi todos los debates caldeados del Senado y se normalizó requerir los 60 votos para esquivar el obstruccionismo.

¿Cuáles son las opciones para los demócratas teniendo el control de la Casa Blanca y del Capitolio pero sin una mayoría a prueba del potencial obstruccionismo del Senado?

  • Crear más excepciones mediante la opción nuclear, como ha sucedido un par de veces en los últimos años, aunque para ello necesitarían el apoyo de senadores como Joe Manchin y Krysten Sinema, que no están muy convencidos.

    • En 2013, una mayoría demócrata en el Senado puso fin al obstruccionismo para las nominaciones a los tribunales federales, así como a las nominaciones del poder ejecutivo.

    • En 2017, un Senado controlado por los republicanos puso fin al obstruccionismo para las nominaciones a la Corte Suprema.

  • Con la administración de Biden, gran parte de las políticas de la agenda demócrata están fuera de su alcance a menos que diez republicanos del Senado las respalden.

    • Es de ahí que los demócratas lleven meses proponiendo a debate si el partido debería eliminar el obstruccionismo parlamentario con la llamada opción nuclear.

      • Si la activaran, podrían aprobar muchos proyectos de ley sobre cambio climático, derecho al voto, ampliación de Medicare o subida de impuestos a los ricos con solo 50 votos (+Kamala) en lugar de 60.

RECONCILIATION

Qué es. Reconciliation o reconciliación es un procedimiento parlamentario del Capitolio estadounidense que facilita la aprobación de determinadas leyes presupuestarias.

  • Es de especial utilidad en el Senado, pues permite evitar el filibuster y salvar el requisito de los 60 votos a favor necesarios para poder pasar la mayor parte de la legislación.

    • Los mecanismos de control del debate ya existentes en la Cámara de Representantes hacen que este mecanismo no sea tan útil en esa cámara.

La reconciliación permite al Senado, por mayoría simple de 50 senadores, aprobar por lo menos una ley al año que afecte a gastos, impuestos y límites de deuda como parte del proceso presupuestario.

  • Existe la posibilidad de aprobar una ley que afecte a gastos e impuestos por un lado y otra ley que afecte a límites de deuda.

    • Pero sí, solo uno de esos tres términos (gastos, impuestos y límites de deuda) al año.

Este mecanismo fue creado por la Ley de Presupuestos del Congreso de 1974 y se puede utilizar para abordar aquellos gastos “obligatorios” o de derecho. Es decir, aquellos gastos determinados por las leyes de autorización vigentes.

  • Eso incluye cambios a gastos que afecten a programas públicos de sanidad como Medicaid y Medicare, a pensiones civiles y militares a nivel federal o a cupones de alimentos y programas agrícolas.

Eso sí, la conocida como Regla Byrd impide que por reconciliación se hagan cambios a la Seguridad Social o se aumente el déficit federal después de un periodo de 10 años, entre otros.

La reconciliación fue utilizada por primera vez en 1980, y desde entonces se ha utilizado en otras 21 ocasiones. Entre los ejemplos históricos más reseñables:

  • La reforma de ayudas sociales de 1996 (PRWORA).

  • Las bajadas de impuestos de George W. Bush en 2001 y 2003.

  • Como parte del proceso de aprobación de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), mejor conocida como Obamacare, en 2010.

  • La bajada de impuestos de Trump en 2017.

Los republicanos, con su mayoría en el Senado, también intentaron utilizar la reconciliación en 2016 y 2017 para derogar Obamacare.

  • Ambos intentos fracasaron: el primero porque fue vetado por Obama, y el segundo, ya durante la presidencia de Trump, porque no logró su aprobación en el Senado.

    • A destacar el hecho de que el veto presidencial a una ley de reconciliación no permite reiniciar la tramitación de otra ley por ese procedimiento, lo que implica la exigencia de un nuevo proceso presupuestario.

  • La de 2017 fue especialmente controvertida puesto que se intentaron aprobar dos leyes de reconciliación: una para el año fiscal 2017 (utilizada para intentar tumbar Obamacare; fracasó) y otra para el año fiscal 2018 (la que aprobó la bajada de impuestos de Trump).

¿Y cómo pueden utilizar los demócratas la reconciliación?

En teoría, los demócratas podrían aprobar una sola de reconciliación en 2021, aunque es posible que se puedan permitirse aprobar una extra del año fiscal 2020.

  • Dado que en 2020 no se aprobó una ley presupuestaria correspondiente al año fiscal 2021, los demócratas podrían aprovechar este año para aprobar las leyes correspondientes a 2021 y a 2022.

    • Eso permitiría la generación de una ley de reconciliación extra que los demócratas podrían utilizar para aprobar sus medidas legislativas más ambiciosas.

¿Qué medidas? Los líderes demócratas ya han anunciado que utilizarán las leyes de reconciliación para aprobar algunas de las principales medidas legislativas del programa de Biden. Destacan:

  • Los paquetes de estímulo para hacer frente a la situación económica dejada por la crisis de COVID-19 en caso de que no se llegue a un acuerdo con los republicanos.

  • Legislación en materia de cambio climático e infraestructuras.

  • Subida del salario mínimo a 15 dólares por hora, si bien esto no tiene precedentes de aprobación mediante reconciliación.

¿Qué no pueden hacer? En esencia, no puede aprobarse por ley de reconciliación cualquier medida que no afecte a gastos, impuestos o límites de deuda. Entre las medidas que no se pueden aprobar por esta vía se encuentran:

  • Reformas en los sistemas electorales, plazos de votación y procedimientos de redistrito.

  • Convertir a D.C. y Puerto Rico en estados.

  • Aumentar el número de jueces en los tribunales de distrito, de circuito o del Tribunal Supremo.

  • Protección o extensión de derechos como el aborto, medidas o regulaciones medioambientales o restricciones en la tenencia de armas.

No obstante, la decisión final dependerá de lo que decidan los propios parlamentarios, pues la Regla Byrd no deja de ser una norma sujeta a reforma o derogación.

  • Los demócratas podrían tratar de eliminar esta norma para que las leyes de reconciliación puedan abarcar la reforma de cualquier materia legal.

¿Desea saber más? En el podcast, Anita Pereyra y yo (hola, soy Emilio) hablamos de ambos mecanismos y de cómo encajan en el contexto político actual. The Daily, el podcast diario de The New York Times, publicó hace unos días un programa sobre el debate en torno a poner fin al filibuster.


🤓 Qué están leyendo en…

Washington D.C.: ‘77 días: la campaña de Trump para revertir las elecciones’ por Jim Rutenberg, Jo Becker, Eric Lipton, Maggie Haberman, Jonathan Martin, Matthew Rosenberg y Michael S. Schmidt en The New York Times. (en inglés; 46 minutos).

The New York Times vuelve a juntar a muchas de sus estrellas para esta exhaustiva crónica desde dentro sobre cómo Trump y sus aliados construyeron una narrativa falsa sobre el fraude electoral. El reportaje es ilustrativo de la magnitud de la empresa de Trump y la complicidad de gran parte de la infraestructura republicana, así como de los baches que se encontraron por el camino (mi preferido, el repartidos reconvertido a cazafantasmas). Pero lo más revelador quizá quede en esta frase sobre el equipo legal del que se rodeó el ahora expresidente: “Por cada abogado del equipo de Trump que silenciosamente se echó atrás, había otro preparado para impulsar las demandas propagandísticas que pasaban por alto la ética legal y la razón”.

For every lawyer on Mr. Trump’s team who quietly pulled back, there was one ready to push forward with propagandistic suits that skated the lines of legal ethics and reason.

Silicon Valley: ‘La locura de la extrema derecha con las sobras de QAnon’ por Kelly Weill en The Dialy Beast (en inglés; 6 minutos).

Si hace unos años eran los grupos privados de Facebook donde se lanzaron avisos de que ‘aquí está pasando algo realmente peligroso’ con la teoría de la conspiración QAnon, ahora el foco se va a centrar en plataformas de mensajería como Telegram, donde los medios tienen mucho más difícil hacer un seguimiento de la toxicidad que se da en algunos de sus canales. En The Daily Beast se hacen eco de las estrategias de reclutamiento por parte de grupos de extrema derecha o ultrareligiosos que están captando a seguidores de QAnon desencantados con la falta de resultados en las últimas semanas. Y lo peor es que podría estar funcionando.

Hollywood: ‘11 películas atractivas a la venta en el Festival Virtual de Cine de Sundance’ por Brent Lang, Rebecca Rubin y Matt Donnelly en Variety (en inglés; 8 minutos).

Con el COVID-19 haciendo imposible una cita presencial en Park City, Utah, el Festival de Sundance de cine independiente se celebra este año de forma virtual. Y aunque la pandemia ha frenado el estreno de numerosas producciones, la edición sigue teniendo en ristra algunos títulos destacados que repasan en este artículo de Variety. En Sundance siempre suele haber sorpresas de última hora (¡Whiplash! ¡¡Beats of the Southern Wild!!), pero algunos títulos a tener en cuenta: Passing, el por ahora aclamado debut en largometraje de la actriz Rebecca Hall con Tessa Thompson como protagonista; How It Ends, una comedia sobre un Los Ángeles postapocalíptico que parece ser una de las mejores respuestas al mundo postpandemia que viviremos dentro de poco; y Land, el también debut en largometraje de la actriz Robin Wright que no aparece en el artículo de Variety porque ya tiene distribución de Focus Features (el sello indie de Universal). Por cierto, Apple compró los derechos de la potencialmente lacrimógena CODA por 25 millones de dólares, récord histórico de venta del festival. Apuntad el nombre de la joven protagonista: Emilia Jones.


😆 Quitándole la gracia

Wall Street Bets sigue siendo una de las noticias del momento a nivel global gracias a la narrativa del David vs. Goliath que tiene la historia. Lo explicamos en profundidad en la newsletter de la semana pasada y después en el noticiario de Twitch cuyo resumen editó mi compañero Mario aquí.

Si ya habéis vuelto con el contexto, ahora podréis entender mejor algunos de los memes que se han hecho virales en Reddit en la última semana. Ahí está el de arriba en referencia al meme ‘go brrr’ que entró en nuestro ranking del 2020. Pero detrás de todo ese fenómeno hay un nombre que ha pasado desapercibido en muchos de los análisis de los últimos días: el de Keith Gill aka /deepfuckingvalue aka Roaring Kitty, un redditor que lleva meses hablando de Gamestop. The Wall Street Journal lo entrevistó:

Todo empezó con este vídeo del pasado julio que ya es parte indispensable de la historia de internet:

Os cuento esto para que podáis entender mejor los memes de DFV que vais a ver mucho en los próximos años. Ejemplo claro:

Y este otro nivel icónico con la palabra Hold. Esto es, aguantad, en referencia a la estrategia de los redditors de seguir manteniendo sus posiciones en Gamestop para que los fondos de cobertura continúen ahogándose en su propia mierda:

Conocido el contexto, se os hará mucho más fácil entender la presencia de DeepFuckingValue en versiones épicas del Hold the line! enmarcadas en películas como El caballero oscuro: la leyenda renace, Vengadores: Endgame, El señor de los anillos: El retorno del rey y, por supuesto, 300:

Y en vídeos e imágenes que te alegrarán el día:


🤩 Un vídeo para celebrar la vuelta de SNL

Saturday Night Live volvió este pasado sábado a NBC con un episodio que dejó algún momento memorable como el que encabeza este párrafo, en el que Cecily Strong interpreta a la congresista republicana Marjorie Taylor Greene (QAnon Lady). Es parte del cold open de la última entrega del programa de sketches en la que curiosamente quien estuvo desaparecido es Joe Biden, que en episodios anteriores fue interpretado por Jim Carrey (ya retirado del rol) y Alex Moffat (parte del elenco de SNL).

El programa tuvo algunos sketches muy flojos, pero tanto el cold open como el retrato de la Georgia Azul, un estado de repente megaprogresista, cuentan con ideas y gags cojonudos. Y ahí estará la clave. Sin Trump, es posible que SNL pierda mucho material fácil con el que levantar programas, pero también para que los guionistas arriesguen más que nunca y la sátira política sepa estar a la altura de un momento político que no debería tener que ser más aburrido.

Haré muchas menciones a SNL en los próximos números de La Wikly, pero ya aviso que los vídeos de YouTube con los sketches completos suelen estar capados por localización, con lo que aquí solo podré compartir las versiones recortadas que la cuenta oficial del programa cuelga en Twitter. Si quieres verlo todo, tendrás que activar un VPN.

Os dejo con un último extracto del otro sketch que más me ha hecho reírme esta semana:


👋 Y para terminar...

Una recomendación. HBO ha lanzado una serie documental sobre jóvenes que quieren ser famosos en Los Ángeles. Se llama Fake Famous y es una radiografía del universo influencer de la mano del periodista Nick Bilton y el sello de la cadena de cable, lo cual es un aliciente bastante potente. Las primeras críticas son buenas, como estas de The Hollywood Reporter y de Wired, así que parece un gran plan para el fin de semana.

Hasta la semana que viene,