💥 Así está la carrera presidencial entre Biden y Trump antes del primer debate

  
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29 de septiembre | Nueva York

Hola, charlie. Empieza el tramo final de campaña.

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© Phil Roeder (Flickr)

⏰ Quedan 35 días

Lo importante: A poco más de un mes de que se celebren las elecciones presidenciales de Estados Unidos más importantes de la historia, Donald Trump y Joe Biden se preparan para un debate que se antoja trascendental para el tramo final de la carrera.

  • El debate tendrá lugar a las 9pm EST (3 de la madrugada, hora española; 9pm EST) y lo podrás seguir conmigo y con traducción española simultánea de Telemundo en el canal de Twitch de Newtral. ¡Te espero allí a partir de las 2 de la madrugada!

La situación: Biden está ahora por delante en todas las encuestas, pero la narrativa de previsto ganador hace que muchos recuerden lo que ocurrió en la campaña de 2016, cuando Hillary Clinton también iba ganando la llamada carrera de caballos (horse race) y acabó perdiendo.

Pero el contexto es distinto esta vez. Así que lo que voy a hacer en esta newsletter es explicar qué diferencias hay con respecto a 2016 y por qué Biden es ahora mismo el gran favorito a convertirse en el próximo presidente de EEUU.

NACIONAL. Primero, las encuestas a nivel nacional. Biden lidera en las encuestas por más de 7 puntos según la media de encuestas que recopila FiveThirtyEight, el medio más prestigioso en análisis demoscópico.

  • FiveThirtyEight examina el historial de las diferentes encuestadoras de EEUU y les asigna una nota: [F] siendo la peor y [A+], la mejor.

    • También tienen en cuenta las inclinaciones metodológicas de cada encuestadora que pueden favorecer a uno u otro partido.

  • Con esa información, FiveThirtyEight concede más o menos poder a una encuesta de cara a la media de encuestas.

    • Es decir, que una encuesta de una encuestadora [A+] moverá más las tendencias que la de una encuestadora [C].

Conocido ese contexto, mira cómo estaba la carrera de 2016 entre Clinton y Trump a estas alturas de septiembre:

Me importan tres cifras ahí:

  • La obvia: Clinton apenas le sacaba 2.6 puntos a Trump. Luego aumentó su ventaja porque se celebró uno de los debates y también se publicó la mítica cinta de Access Hollywood en la que Trump decía su “Grab them by the pussy”.

    • 2.6 puntos entran dentro del margen de error de las encuestas, que suele superar el 3.5 por ciento en encuestas nacionales.

      • Cabe recordar que Clinton ganó a Trump por más de un 2 por ciento del voto popular.

  • La menos obvia: La suma de apoyos entre los tres candidatos principales, incluyendo al libertario Gary Johnson, da un total de 91.7 por ciento. Eso significa que quedan un 8.3 por ciento de indecisos.

    • Los indecisos de 2016 tenían opiniones muy desfavorables de ambos candidatos y en numerosas encuestas solían inclinarse por Trump.

      • ¡Y con él que se fueron muchos de ellos!

  • La ignorada: Johnson tenía a estas alturas de 2016 casi un 8 por ciento de apoyos, un número bastante alto para el candidato de un tercer partido. Encajaba con motivo de la impopularidad de Trump y Clinton.

    • Jill Stein, del Partido Verde, también fue una candidata notable.

      • Y aunque ni Johnson ni ella acabaran sumando más del 4.5 por ciento de apoyos en el resultado final de 2016, sigue siendo un número alto que puede marcar la diferencia en según qué estados.

Ahora, la carrera de este año en estos momentos:

De nuevo, tres apuntes:

  • La obvia: Biden le saca 7.1 puntos de diferencia a Trump justo antes de que empiecen los debates y sin todavía conocerse las consecuencias del reportaje de The New York Times sobre las declaraciones de impuestos de Trump.

    • Más sobre ese asunto, en este hilo que hice en Twitter.

  • La menos obvia: Es una carrera superestable desde hace meses, con Biden casi siempre por encima del 50 por ciento de apoyos, lo que apenas deja un 6.7 por ciento de indecisos o de votantes que tienen pensado votar a candidatos de terceros partidos.

    • Hay menos indecisos que en otros años y los que ya tienen su decisión tomada dicen estar seguros de su elección, lo que deja poco espacio para grandes trasvases de voto.

      • Y repito: solo quedan 35 días.

  • La ignorada: Los candidatos de terceros partidos no son tan populares como lo eran Johnson y Stein en 2016. Y de hecho el Partido Verde compite en menos estados (29 + D.C.), amén de una ofensiva demócrata algo preocupante en ciertos lugares.

    • Los terceros partidos suelen sacar más apoyos en las encuestas que el día de las elecciones porque sus votantes acaban por tirar de voto útil.

      • Y siendo Biden una figura menos impopular que Trump, y la tendencia nacional favoreciéndole, parte con ventaja para llevarse esos votos del medio.

ESTADOS. Pero como siempre con unas presidenciales, la clave está en los 270 votos electorales necesarios para ganar. Y eso se consigue ganando el voto popular en cada estado de forma individual, no ganando el voto popular a nivel nacional.

  • Según FiveThirtyEight, Trump solo tiene un 10 por ciento de posibilidades de ganar el voto popular nacional en estas elecciones.

Hazme un resumen. Bien, pues este es el consenso actual entre nueve organizaciones no-partidistas sobre cómo está el mapa electoral presidencial a 35 días de que se celebren las elecciones:

Leyenda. A más azul, más favorece a Biden. A más rojo, a Trump. En gris, los llamados estados bisagra que las encuestas marcan ahora mismo que podrían decantarse por cualquiera de los candidatos.

El resumen. Biden ya está favorecido en suficientes estados como para apuntarse la victoria en noviembre con 278 votos electorales.

  • Hillary. Su pauta hacia la victoria pasa por mantener el mapa que ganó Clinton en 2016 y recuperar el Rust Belt a través de Wisconsin, Michigan y Pennsylvania.

    • Con 20 votos electorales, Pennsylvania es visto por casi todos como el estado que con más probabilidad decidirá quién vivirá en la Casa Blanca durante los próximos cuatro años.

  • Expansión. Pero lo bueno para Biden es que ha expandido el mapa y según las encuestas tiene opciones para ganar también en antiguos bastiones republicanos como Arizona, Georgia o North Carolina.

    • Donde además hay carreras senatoriales que podrían ser trascendentales para una potencial presidencia demócrata.

  • Y luego está Florida, que con 29 votos electorales y un recuento rápido del voto por correo podría anunciar victoria para Biden muy pronto en la noche del 3N y dejar sentenciada la carrera sin demasiados líos.

    • Wisconsin, Michigan y Pennsylvania es probable que tengan más problemas para el conteo del voto por correo se desencadene así un buen lío por razones que explico aquí y aquí.

¿Y qué opciones tiene Trump? Pocas, la verdad. Entre el reportaje de The New York Times y el posible repunte de casos de coronavirus en el país, los titulares siguen frenando cualquier posibilidad de remontada. Pero las hay si…

  • … los datos económicos son muy positivos en las próximas semanas en términos de empleo y se aprueba un nuevo paquete de estímulo que revitalice las cuentas de aquellos que se están quedando atrás.

  • … Biden se descalabra en los debates y Trump logra asentar la imagen del demócrata como un candidato anciano incapaz de asumir el rol de la presidencia.

  • … se publica algún escándalo sobre Biden y su familia (¿Hunter?) antes de las elecciones en un plano similar a lo que ocurrió con la carta del exdirector del FBI James Comey en octubre de 2016 (y que dañó mucho a Clinton).

    • La llamada October Surprise.

Al mismo tiempo, las encuestas llevan meses diciéndonos que las estrategias de Trump nunca han terminado de calar. Ni el socialismo, ni el ‘Ley & Orden’ a raíz de las protestas violentas, ni la nominación de la conservadora Amy Coney Barrett al Tribunal Supremo.

  • ¿Quizá los demócratas se pasen de la raya en las audiencias de confirmación de Coney Barrett y Trump pueda usarlo? Me sorprendería.

¿Desea saber más? Mi idea es hacer una newsletter sobre quiénes son los votantes indecisos (y dónde viven) en las próximas semanas. Mientras tanto, puedes leer el interesantísimo análisis electoral previo al debate de Alan I. Abramowitz en Crystal Ball.


🤓 Qué están leyendo en…

Silicon Valley: ‘El complot de YouTube para silenciar teorías de la conspiración’, por Clive Thompson en Wired (en inglés; 28 minutos).

Thompson indaga en los cambios que YouTube ha hecho en su algoritmo para combatir el contenido sobre teorías de la conspiración que llevan campando a sus anchas por la plataforma desde hace años —y potenciadas por el sistema de recomendaciones que ha hecho a tantos usuarios creyentes del La tierra es plana, El mundo lo controla un cabal progresista que viola niños y El tiroteo de Sandy Hook fue una operación de falsa bandera. El reportaje es una buena cronología de por qué YouTube ha llegado a este punto y cómo un mejor internet puede existir con la moderación adecuada. La pregunta es: ¿llegan demasiado tarde? Yo digo sí.

Washington D.C.: ‘Las horribles realidades del caso de Breonna Taylor’, por David French en The Dispatch (en inglés; 8 minutos).

Los que me leéis desde hace tiempo sabéis que siempre recurro a French cuando necesito leer una perspectiva conservadora sobre la violencia policial o el control de armas, entre otros asuntos tan divisivos en Estados Unidos. Esta vez, French hace un profundo y sensato análisis sobre el caso de Breonna Taylor, la mujer afroamericana de 26 años que fue abatida a tiros por la policía dentro de su apartamento de Louisville, Kentucky. La tesis de French no es que se haya cometido una injusticia por haber dejado de acusar de crímenes a dos de los agentes que dispararon a Taylor, sino por el conflicto de otras leyes y derechos que coincidieron en un momento determinado y que desencadenaron un resultado tremendamente injusto.

Hollywood: ‘Desmantelando el mito de David Fincher’ por Eric Ducker de The Ringer (en inglés; 30 minutos).

David Fincher, director de Se7en y La red social, tiene fama de ser un cineasta excesivamente perfeccionista —algo que también ha provocado que algunos le consideren un abusón o incluso un capullo. Este reportaje de The Ringer cuenta con declaraciones de más de una docena de personas que han trabajado con Fincher a lo largo de los años y que ofrecen un retrato más complejo de su estilo cinematográfico y su acercamiento a los rodajes (y la posproducción). Mi frase favorita del artículo es de una entrevista de Fincher con Playboy en 2014: “Si no te abrazaban lo suficiente cuando eras un niño, no encontrarás lo que buscas en mí”. Yas.


😆 Quitándole la gracia

Among Us. Sea en Twitter, en Reddit o en Instagram, este videojuego sigue dominando los memes del mes de septiembre y ya va camino de convertirse en uno de los grandes fenómenos del año (¡otro!). Ya os llevo hablando de Among Us desde hace al menos dos semanas, pero creo necesario compartir algunos memes más que me he ido encontrando estos días porque ¡¡es necesario!!

Por recordar de qué va la cosa: en Among Us, entre 4 y 10 jugadores deambulan por una nave resolviendo tareas rutinarias de mantenimiento mientras uno, dos o incluso tres impostores sabotean y asesinan al resto de tripulantes.

  • Todos los participantes, buenos o malos, pueden organizar reuniones si sospechan de alguien. En esas conversaciones de dedos acusatorios es donde está la verdadera gracia del juego porque los impostores siempre harán lo posible por engañar al resto de que ellos no son el enemigo.

Dos crossovers con Star Wars:

Y en vídeos e imágenes que te alegrarán el día:

🤩 Un vídeo para entender TikTok

Bella Poarch. Justo el otro día aluciné cuando me salió un TikTok de esta influencer que acumulaba más de 10 millones de me gusta. Pocos vídeos logran un número tan elevado. Ya había dado con ella antes y Ryan Broderick me recordó este lunes por qué: logró un vídeo superviral en agosto interpretando la canción ‘M to the B’ de Millie B, no precisamente una rapera comercial. Es el primer TikTok que aparece en el vídeo de YouTube que enlazo justo arriba de este párrafo. Y la historia de la canción es… bastante tremenda:

La mayoría de los TikToks de Poarch usan el efecto Face Zoom Lens que centra el foco de la cámara en la cara del usuario y se mueve acorde a los movimientos de su cabeza. Para interpretar canciones, es un estilo muy atractivo, sobre todo cuando la protagonista en este caso es también atractiva. Me atrevería a concluir que el hecho de que Poarch se maquille casi como un personaje de anime, y tenga rasgos que le acerquen a uno, sin duda ayuda a que haya sido todo un éxito entre los chavales zeta que pueblan la plataforma de vídeos cortos.

El caso es que Broderick ha escrito en su siempre fascinante (a veces muy turbia) newsletter Garbage Day sobre la sospecha actual acerca de los orígenes del éxito de Poarch, ahora una de las 20 personas con más seguidores de todo TikTok. ¿Es una farsa? ¿La invención de un departamento de marketing con mucha suerte alla Huevo de Instagram? Se abre la veda para las teorías.


👋 Y para terminar...

Una recomendación. Por fin he visto Mulán. Creo que está bien y que la película hace un muy buen trabajo con el reflejo antagónico que encuentra Mulán en el (nuevo) personaje de Xianniang. Si construyes un buen villano que además sirve para complementar el desarrollo del héroe de forma coherente, tienes media película hecha.

El resto es todo más previsible y acorde a lo que era la película original, aunque sin las canciones que hacían tan especial a la versión animada. A nivel de espectáculo, el filme tampoco ofrece tantas virguerías como para justificar haber abrazado el género de acción/aventura dejando el aspecto musical detrás. Pero al menos los diseños de producción y especialmente de vestuario son jodidamente espectaculares. ¿Probable ganadora del Oscar a Mejor Vestuario en la triste edición de los premios de la Academia del próximo febrero?

Ah, ¿a alguien más le dio la sensación de que la escena de la pelea al final tiene tramos mal planificados/rodados? Tendría que verla otra vez, pero las perspectivas me sacaron del clímax casi por completo. Lo solucionó todo el reencuentro con la familia, pero es que yo soy muy cursi para estas pelis.

Hasta la semana que viene.