🐍 Taylor Swift enseña los colmillos

... y Trump puede ganar en 2020 porque el país está más dividido que nunca.

18 de noviembre | Nueva York

Actualización. La semana pasada la cagué un poco compartiendo un botón de compartir que no funcionaba, pero creo que esta vez ya sí. Pese a todo, ¡la newsletter pasada fue la más leída de todas! Gracias a todos. Me hace mucha ilusión leer vuestros mensajes.

Por cierto, el corazoncito ese que os sale debajo del título también ayuda a que La Wikly aparezca en las newsletter destacadas de Substack. Anyway, el botón:

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Hola a todos. Lo que Trump y los demócratas necesitan para ganar y Taylor Swift saca las garras.

Leer esta newsletter te llevará 15 minutos y 23 segundos.

Espero que a mí también me despidáis así cuando me jubile dentro de dos meses por agotamiento. Bienvenido a La Wikly.

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⚔️ 2020: focos de batalla

Lo importante: Las elecciones y encuestas de las últimas semanas demuestran que Estados Unidos sigue sufriendo una división política enorme y que la reelección de Donald Trump como presidente es una posibilidad más que real pese a su impopularidad entre el electorado.

¿Por qué? Pese a que Trump haya sumido a la Casa Blanca en un caos constante y que las controversias en torno a su administración hayan acaparado más titulares que sus éxitos desde el ejecutivo, hay dos claves que explican su posible buen hacer en las elecciones de 2020:

  • White America. La base de votantes de Trump, blancos sin estudios universitarios sobre todo lejos de las urbes, sigue siendo muy fiel al presidente.

  • Progresismo. El ascenso de la izquierda en el partido demócrata podría incomodar a los votantes que detestan a Trump pero no quieren una alternativa demasiado disruptora.


Entendiendo EEUU. Parte de lo que me fascina de este país es la diversidad racial, religiosa e ideológica que hay entre las diferentes regiones y cómo eso ayuda a entender las tensiones que se producen en el día a día a nivel social, cultural y político.

Costas vs. Flyover Country. Es imposible entender EEUU sin saber lo poco que tiene que ver una ciudad como Boston de otra como Hannibal, Missouri.

  • Boston, Massachusetts. Una gran urbe de la Costa Este repleta de universidades de prestigio como Harvard y el MIT que llenan la ciudad de jóvenes estudiantes y profesionales de contextos muy diferentes, aportando diversidad racial y cultural a una población altamente educada. Su economía nunca ha dejado de crecer. El último candidato republicano a la presidencia al que votaron fue Calvin Coolidge en 1924.

  • Hannibal, Missouri. Una ciudad de casi 20.000 habitantes al borde del Mississippi en pleno Flyover Country (esto es, ciudades por las que pasan aviones transcontinentales). Casi el 90 por ciento son blancos y apenas un 20 por ciento tienen estudios universitarios. Llevan perdiendo población desde los años 30. El último candidato demócrata a la presidencia al que votaron fue Bill Clinton en 1996.


Ciudad vs. Campo. De la misma forma, es imposible entender EEUU sin saber la distancia que hay entre el estadounidense que vive en una gran ciudad como Des Moines, Iowa, y el que vive en un pueblo de 7.000 habitantes como Sibley, Iowa.

  • Des Moines, Iowa. Es la capital del estado y por tanto el centro político de la región. En comparación al resto de Iowa, tiene unos demográficos diversos (11 por ciento de afroamericanos, 7 por ciento de hispanos y 6 por ciento de asiáticos), una economía próspera y una atmósfera cultural muy potente con teatros, museos y una ópera. La última vez que votaron a un candidato republicano a la presidencia fue Ronald Reagan en 1980.

  • Sibley, Iowa. Es un pueblo de menos de 3.000 habitantes con una importante presencia de granjas lecheras. En torno al 90 por ciento de ellos son blancos y el 10 por ciento, hispanos, muchos de ellos inmigrantes indocumentados que trabajan en esas granjas. Tiene la misma población desde hace medio siglo. No votan por un candidato demócrata a la presidencia desde Lyndon B. Johnson en 1964.


Hay otras muchas formas de dividir al país, y hay cierta complejidad en saber qué diferencia a una región como Nueva Inglaterra (Massachusetts, Vermont, New Hampshire) de otra como el Sur profundo (Louisiana, Mississippi).

Concretemos. Pero hoy me quería centrar las diferencias entre las costas y el centro del país; y entre las urbes y las zonas rurales. Sin olvidar lo que queda por el medio: los suburbs.

La era Trump. Lo que se ha visto con mucha claridad desde que Trump fue elegido presidente es que cada vez más ha dejado de importar tanto el qué estado como el qué tipo de región.

  • Es decir, que ya no importa tanto el “Texas lleva décadas siendo territorio republicano” como el “Veamos cuánto apoyo consigue sacar este republicano en las zonas rurales para paliar los pocos votos que va a sacar en las grandes ciudades como Austin, Houston y Dallas”.

  • En elecciones recientes como las gubernatoriales de Louisiana o Kentucky, estados superrepublicanos, los demócratas se marcaron dos importantísimas victorias gracias al apoyo en las ciudades y los suburbs. Mirad estas cifras de John Bel Edwards, el gobernador demócrata de Louisiana:


Los suburbs
son esos barrios de casas individuales o adosadas sin ningún edificio de más de tres pisos a la vista que probablemente conozcáis por series como Modern Family (suburb idílico de clase media-alta cerca de una gran ciudad) o Breaking Bad (exurb árido de clase media cerca de una ciudad mediana).

Lejos de las grandes urbes costeras, las ciudades estadounidenses generalmente funcionan de la siguiente manera: un centro histórico, financiero y/o comercial pequeño, quizá algún teatro, estadio o museo. ¿Incluso un campus universitario? El resto hacia afuera: suburbs bien apañados.

Mirad Lexington, Kentucky, una ciudad de más de 300.000 habitantes, y comparadla con cualquier ciudad española de ese tamaño. Veríais mogollón más de edificios con apartamentos. (Rojo: suburbs; Azul: centro histórico/comercial).

Ok, ahora mirad cómo votó esa zona que he cazado en la captura en las elecciones presidenciales de 2016:

Ahora, en cambio, me voy a ir un poco más al sur, pero todavía en los suburbs del exterior de Lexington:

Pues así es como votaron en estos suburbs en 2016:

Qué cosas, eh. Pues ahora ya por último, voy a alejarme todavía más y meterme en una zona rural a 20 minutos en coche de Lexington, en Wilmore:

Repito, 20 minutos en coche al sur. Zona casi estrictamente rural. Así votaron en Willmore en 2016:

En el Kentucky de 2019, tanto la zona urbana de Lexington como la zona de surburbs que votó por Trump se decantaron por el demócrata Andy Beshear en vez de por el gobernador republicano Matt Bevin, muy impopular en el estado.

En cambio, la zona rural de Willmore se mantuvo fiel a los republicanos en prácticamente los mismos porcentajes que en 2016, demostrando que siguen estando del lado de Trump, que visitó el estado para apoyar a Bevin. Sin demasiado éxito. Beshear acabó ganando la carrera.

Entonces
, ¿cómo se explica que esta división entre zonas rurales y urbanas/suburbs se esté incrementando? Es algo que resume a la perfección el columnista conservador David French en una columna para The Dispatch y que traduzco para vosotros:

Si vives en la Estados Unidos rural, es bastante probable que vayas a experimentar expectativas de empleo a la baja, una aceleración de los índices de drogadicción, colegios con poco presupuesto (y sin posibilidad real de elegir a qué colegio llevar a tus hijos) y la sensación de que las élites urbanas y ricas se burlan y ridiculizan tus valores y tu estilo de vida.

Si vives en las grandes ciudades de las costas de EEUU, experimentarás oportunidades de trabajo y crecimiento económico, pero también verás una desigualdad extraordinaria, sufrirás un fuerte aumento del coste de vida que puede hacer que una persona se sienta pobre con un salario que una persona de la EEUU rural rara vez haya visto, y sentirás una furia porque, pese a que sois muchos, vuestros valores y vuestros votos son contrarrestados por un séquito de ciudadanos que os odian, se burlan de vuestro estilo de vida e incluso creen que no sois “estadounidenses de verdad”.

[Nota de Emilio: en EEUU, el voto de un granjero del poco poblado estado de Dakota del Norte tiene mucho más poder que el de un guionista de televisión que vive en Los Ángeles]

Más que eso, tanto los americanos de las zonas rurales como de las urbanas vivirán entre vecinos que piensan como ellos y que reforzarán sus creencias y, a través de la magia de la polarización grupal, amplificarán su extremismo.

La vida en los suburbs es sustancialmente diferente. Generalmente, son políticamente más diversos. Generalmente, son zonas menos exigentes a nivel económico que las ciudades costeras. Los colegios no se están derruyendo. Como los residentes tienen estudios universitarios, tienen oportunidades económicas. A los padres educados y casados les suele ir bien. A sus hijos les suele ir bien. La vida no es perfecta y los suburbs no están completamente aislados de las fuerzas culturales que guían la polarización en EEUU, pero carecen de la sensación de extrema urgencia que energiza a la base de Trump y a la #Resistencia progresista.


Populismo
. French hace un buen trabajo al presentar una radiografía sencilla de lo que ocurre en EEUU y el atractivo que tiene para una gran parte de la ciudadanía estadounidense el populismo de Trump por la derecha y el de Bernie Sanders y Elizabeth Warren por la izquierda.

Imprevisible. Por eso las elecciones de 2020 se presentan tan fascinantes, porque se presentan varios escenarios muy complicados para los demócratas:

  • Si eligen a un candidato progresista como Warren o Sanders, se arriesgan a perder a los votantes de los suburbs que dejaron de apoyar a los republicanos en 2018 porque no pueden con la inestabilidad que representa Trump.

  • Si eligen a un candidato moderado como Joe Biden, se arriesgan a no entusiasmar a las bases y conseguir que muchos votantes de las ciudades se queden en casa y la base de Trump sea suficiente para contrarrestar el apoyo ganado en los suburbs.


¿Desea saber más? 
Todavía hay muchas incógnitas, pero las últimas encuestas hechas en los estados que parece que importarán en 2020 no han calmado las ansiedades de los demócratas. Lo explico todo con series y películas en mi último vídeo para Newtral (10 minutos).


🐍 Taylor, a la ofensiva

Lo importante: Taylor Swift salió al ataque contra Scooter Braun y Scott Borchetta porque supuestamente le están impidiendo que interprete o use sus canciones hasta que se comprometa a firmar un acuerdo muy perjudicial para ella.

Wait, what? Todo esto se remonta al pasado verano, cuando Braun compró el sello discográfico Big Machine Records que fundó y actualmente dirige Borchetta.

  • Braun, por cierto, es manager de artistas poco conocidos como Demi Lovato, Justin Bieber y Ariana Grande.


Big Machine Records tiene los derechos de las copias maestras de los seis primeros álbumes de Swift. Es decir, que la discográfica saca dividendos de las grabaciones que Swift hizo de los seis discos que ha grabado desde el inicio de su carrera.

  • “Lover”, el séptimo disco que Swift estrenó en agosto, lo publicó con Republic Records, parte de Universal Music Group, así que esta fuera de todo este lío.


Los derechos que sí controla Swift
son los de las letras y las composiciones de sus canciones. Eso significa que la artista puede regrabar todas sus canciones y publicarlas de nuevo con Universal a partir de noviembre de 2020.

  • Correcto, eso provocaría que todos los álbumes de Swift tuvieran dos versiones en estanterías físicas y plataformas digitales: los estrenados por Big Machine Records desde 2006 y los que tiene pensado la cantante grabar ahora.


Y os preguntaréis, ¿por qué Swift dejó que los derechos de las copias maestras los tuviera Big Machine Records? ¿Acaso no le sobra el dinero?

  • A ver, sí, pero ella llevaba con Big Machine Records desde que empezó, con lo que el acuerdo que firmó entonces con la discográfica la obligaba contractualmente a ceder esos derechos. Tened en cuenta que BMR ponía la pasta para grabar, distribuir y promocionar los álbumes.

  • Swift dijo en verano que ella había querido comprar los derechos de las copias maestras desde hace tiempo porque sabía que Borchetta vendería su sello discográfico tarde o temprano, pero la cantante no estaba contenta con la contraoferta que le hacía Borchetta: extender su contrato con ellos y ganar los derechos de uno de sus álbumes cada vez que estrenara un disco nuevo. Así hasta seis.

    • Si te parece too much es porque lo es. Aunque esa es la versión de Swift. Borchetta compartió documentos que supuestamente contradecían parte de las acusaciones de la cantante:

So, it’s time for some truth... In regard to a post earlier today from Taylor, it’s time to set some things straight.

Click the link in my bio.
July 1, 2019

AMAs y Netflix. Tras la polémica veraniega, parecía que la vida iba a seguir hasta noviembre de 2020, Swift regrabaría entonces sus discos y todo bonito. Pero Swift entró el jueves en redes sociales y contó que desde Big Machine Records:

  • AMAs. No dejaban que interpretara la semana que viene un popurrí de sus éxitos de la última década en los American Music Awards, donde va a recibir el premio a la Artista de la Década.

    • Argumentan, dice Swift, que estaría regrabando sus canciones y eso es algo que no puede hacer por contrato hasta noviembre de 2020.

  • Netflix. No dejaban que Netflix usara sus canciones en un documental sobre su carrera en los últimos años. La razón de por qué se desconoce.


Swift dice que Borchetta le ha comunicado a su equipo que solo dejarán que interprete o use su música con dos condiciones:

  1. Que acceda a no regrabar versiones calcadas de sus canciones en 2020 tal y como Swift tenía pensado hacer con Universal.

  2. Que deje de hablar de Scooter y Borchetta tal y como ha ido haciendo en los últimos meses.


Dijo Swift:

Creo profundamente que compartir lo que me está pasando puede cambiar el nivel de concienciación en otros artistas y potencialmente les ayudará a evitar un destino parecido. El mensaje que me han enviado a mí es muy claro. Básicamente, sé una niñita buena y cállate o serás castigada. Esto está MAL. Ninguno de estos hombres puso una mano en la escritura de esas canciones. No hicieron nada para crear la relación que tengo con mis fans, así que aquí es cuando os pido ayuda.


En ese mismo comunicado, la cantante pidió ayuda a sus fans para que presionen a la gente cercana a Braun (Ariana, Bieber, Lovato):

Por favor, pedidles su ayuda con esto. Tengo la esperanza de que quizá puedan hacer entrar en razón a dos hombres que están ejerciendo un control tiránico sobre alguien que solo quiere interpretar la música que escribió.


¿Desea saber más?
 En The Washington Post hicieron un buen vídeo para explicar la urdimbre de personajes implicados en este embrollo (3 minutos). Y en Vulture tienen un artículo explainer bastante completo sobre el tema (11 minutos).


🤓 Tres lecturas relevantes

Silicon Valley: ‘El sueño de internet se convirtió en una pesadilla’, por Bill Wasik en The New York Times Magazine (en inglés; 13 minutos).

The NYT Magazine estrena esta semana un especial sobre el futuro de internet y el ensayo de Wasik es el artículo por el que hace falta empezar. Todavía no he leído el resto, pero su texto hace un buen resumen de cómo ha cambiado la percepción de Silicon Valley y sus principales compañías: de ser ejemplos paradigmáticos de emprendimiento y utopía tecnológica a convertirse en la peor pesadilla sacada de una postal futurista de Blade Runner.

Hollywood: ‘Esta historia de Tom Hanks te hará sentirte menos mal’, por Taffy Brodesser-Akner en The New York Times (en inglés; 23 minutos).

En el panorama estadounidense, Brodesser-Akner es una de las periodistas culturales que más recompensas ofrece con sus artículos. Este perfil de Hanks toca todas las teclas necesarias para hacerte sonreír. Y vuelve a demostrar que Hanks es efectivamente una de las mejores personas vivas.

Washington D.C.: ‘Sin misericordia en absoluto’: Documentos filtrados exponen cómo China organizó la detención masiva de musulmanes’, por Chris Buckley y Austin Ramzy en The New York Times (en inglés; 25 minutos)

Me sabe mal tener que compartir tres artículos del NYT, pero este es acojonante. ¿Recordáis lo que os conté hace unas semanas de pasada sobre la represión del gobierno chino contra la minoría musulmana de los uigures? Pues aquí que viene el Times con pruebas en forma de documentos sobre la administración y la gestión de los centros de reeducación y de las comunidades en la región de Xinjiang. Demuestra que el régimen de Xi Jinping ha pasado a otro nivel. Y debería asustarnos.


😆 Quitándole la gracia

All for the ‘Gram. Quizá os haya llegado alguna de estas cadenas de vídeos que los TikTokers están haciendo en sus chats de grupo de iMessage. La idea es grabarte a ti mismo tirando un objeto fuera de plano por la parte inferior. De esa manera, el siguiente que mande un vídeo en el grupo puede interactuar con el objeto que hayas dejado caer.

Hay algunos muy molones. Diría que el original es este, que es el que puso la canción que se ha hecho inseparable de la tendencia: “ROXANNE”, de Arizona Zervas. Me gusta que el tema empiece con un “All for the gram”. Es algo así como “Todo por el [Insta]gram”. Porque hacemos cosas muy desesperadas para llamar la atención de otros en las redes sociales. En el caso de los TikTokers, el objetivo es hacerse viral.

Respecto a las cadenas, me han gustado mucho esta, esta y esta. Quizá la mejor sea esta.


Y en vídeos que os alegrarán el díaEsta niña que se emociona tanto tocando la batería, este perro abandonado recién rescatado, esta acertadísima comparación de generaciones al volante, este gato con mano, por fin sabemos por qué los alienígenas siempre tienen todos el mismo aspecto, hay niños que desde muy jóvenes piensan demasiado en todas sus malas decisiones, yo también me habría quedado mazo rayado si mi amigo se hubiera esfumado así, no sabía que a los osos les gustaban tanto las fresas, este reality de primeras citas me da todo el cringe pero entiendo que haya gente que lo aprecie, Drake suena así SIEMPRE, estoy de acuerdo en que hay que proteger a los pepinillos de las hamburguesas, creo que el Autotune hace cualquier cosa mejor, casi me caigo de la silla con esta respuesta, pobrecico este chico antiselfies y vale, sí, tienes razón, puede que sea tu coño.


🤩 Un vídeo para reventar a reír

Nikki Glaser es LA HOSTIA. En Comedy Central han recopilado sus mejores momentos en los conocidos como Roasts, programas especiales en los que varios artistas, cómicos y famosos se rajan entre sí en monólogos que suelen ser bastante despiadados. Glaser es la mejor en ese terreno. No hay color. Si os entendéis bien con el inglés, este vídeo es una jodida locura. Por contexto, la Ann Coulter a la que tacha de nazi es una comentarista conservadora muy famosa en EEUU. Glaser suelta ahí una coña sobre el Holocausto que todavía no sé cómo no la han metido en la cárcel.

A raíz de ver tantos vídeos suyos, he dado con su podcast: You Up. Suben vídeos a YouTube. Tiene uno hablando con una chica sobre un cómico al que se tiraron las dos que me ha dejado hipnotizado durante media hora. No tienen problemas en abrirse MUCHO a nivel personal y son jodidamente divertidas. Mancantao.


👋 Y para terminar...

Una recomendación. Ha vuelto Rick and Morty. Para mí, la mejor serie en activo. Sí, es animación sci-fi y a algunos os echará para atrás muy de inmediato, pero espero que os fiéis lo suficiente de mí y le deis una oportunidad. Si en dos episodios no os entusiasma su universo, sus mil y una referencias a la cultura pop o lo bestia de sus personajes, dejadla a un lado y disculpadme el atrevimiento.

Ya, tía, pero es que me jode.

Hasta la semana que viene.