🗳 La carrera demócrata, más abierta que nunca

Y también: los cristales del Cybertruck de Elon Musk se rompen a cachitos.

25 de noviembre | Nueva York

Actualización. No sabía que lo del darle al corazoncito tendría tanta repercusión, pero la semana pasada conseguisteis que BARRIÉRAMOS al resto de newsletters en inglés de Substack, que es la plataforma desde la que os mando estos emails.

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Hola a todos. La carrera demócrata está más abierta que nunca y Elon Musk presenta un bicharraco.

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Como un youtuber me intente hacer una putada para un vídeo, yo también pienso decirle: “Es un Prada”. Bienvenido a La Wikly.

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❓ La imprevisible carrera demócrata

Lo importante: Quedan poco más de dos meses para que se celebren los caucus de Iowa y todavía no hay un claro favorito en la carrera a la nominación demócrata para saber quién se enfrentará a Donald Trump en 2020. ¿Debería el partido empezar a preocuparse?

¿Qué pasa? Los principales candidatos han lidiado con numerosos problemas, el alcalde Pete Buttigieg se ha establecido como favorito en Iowa y el campo de opciones está más abierto que casi ningún otro momento en la campaña.

Sin olvidar que se viene una nueva amenaza para candidatos moderados como Joe Biden, líder de las encuestas: el multimilmillonario Mike Bloomberg desembarcó este domingo en la carrera poniendo decenas de sus millones de dólares en juego a lo largo y ancho del país.

  • Publicidad. El de Bloomberg es un caso extremo. Es excalcalde de Nueva York y una de las 10 personas más ricas del país. El tipo ya ha reservado huecos de emisiones televisivas para sus anuncios de candidato en una inversión superior a los 37 millones de dólares.

    • Y no, no hay precedentes de una inversión tan jodidamente heavy en anuncios políticos en una sola semana:


Mucho para nada
. No nos engañemos. Tal y como señalaron en FiveThirtyEight, Bloomberg es:

  • Demasiado moderado.

  • Demasiado mayor (77 años).

  • Llega demasiado tarde a la campaña.

  • No estará en los debates, al menos hasta enero.

  • Tiene apoyo muy bajo entre afroamericanos (con razón).

  • Y lo que es más importante: las encuestas demuestran que muchos demócratas no le quieren en la carrera.


Money, money, money. Bloomberg también ha invertido 100 millones de dólares en una campaña online para atacar a Trump y otros 15-20 millones en conseguir que más gente se registre para votar.

  • Sí, en este maldito lugar no hay registro automático de votantes en la mayor parte del país y ciertas minorías suelen tener muchas dificultades para poder hacerlo. Ya hablaré otra semana sobre ello porque es realmente fascinante (y triste).


¿Entonces qué nos queda?
Ahora mismo, la carrera se divide en dos partes muy diferenciadas a nivel ideológico y en varias sendas a nivel demográfico. Empecemos por el factor ideológico.

Moderados. Son los candidatos que más se acercan a la filosofía política de Barack Obama. Creen en los mercados financieros, en el futuro de Silicon Valley y en la necesidad de mejorar las prestaciones sociales sin necesidad de plantear opciones demasiado disruptoras.

  • Entre esos candidatos se cuentan Biden, Buttigieg, la senadora Amy Klobuchar y en menor medida el también senador Cory Booker, este que tuvo un intercambio muy cachondo con Biden sobre marihuana en el debate del pasado miércoles:


Progresistas
. Los que abogan por esas medidas disruptoras son los progresistas. Entre algunas de sus propuestas: sanidad universal pagada por el gobierno, universidad pública gratuita, una transición ecológica ambiciosa y reforma del sistema penitenciario.

  • Aquí es donde encontramos a los senadores Elizabeth Warren y Bernie Sanders, que se han pasado casi toda la carrera en los puestos segundo y tercero de las encuestas.


Ahora mismo, Biden es el que ha conseguido acaparar el voto de los demócratas moderados y conservadores. Por suerte para él, los votantes afroamericanos suelen ser más socialmente conservadores de lo que sugiere su fidelidad al partido demócrata, pero eso viene ahora.

  • Y lo que es más importante. Biden es la clase de candidato que interesa a los votantes que quieren ganar a Trump como sea porque creen que alguien moderado tendrá más posibilidades de convencer a votantes independientes y a antiguos votantes republicanos de los suburbs.

  • Biden es, a su manera, la opción cómoda y segura.


Demográficos. Pero si uno mira en las encuestas, lo habitual es encontrarse con una separación muy clara entre qué clase de votantes apoyan a cada candidato según la raza, la edad o los estudios.

  • Joe Biden. Su coalición es la que más se parece a la que consiguió llevar a Obama a la Casa Blanca: una mezcla de blancos de clase trabajadora, gente mayor de 45 años y un apoyo destacado entre votantes afroamericanos, muy importantes en estados del Sur como South Carolina.

  • Bernie Sanders. Los jóvenes están con Bernie. No importa qué encuestas mires, Bernie siempre triunfa entre menores de 30 años, en especial los que tienen estudios universitarios. Su apoyo también es alto entre blancos de clase trabajadora sin estudios universitarios y cada vez mayor entre hispanos, un electorado clave en estados como Nevada.

  • Elizabeth Warren. La senadora tiene un electorado importante entre blancos con estudios universitarios, aunque son votantes más mayores y ricos que los que apoyan a Bernie. Las minorías se le dan bastante peor que a los otros dos.

  • Pete Buttigieg. Curiosamente, Buttigieg también chupa de ese mismo electorado: blancos con estudios universitarios. Donde flaquea Mayor Pete es entre votantes afroamericanos. Un ejemplo: su apoyo entre negros en South Carolina roza el 0 por ciento. Nefasto.


Lo curioso es que Buttigieg y Warren se quitan votantes entre sí. Es decir, que los factores demográficos son muy diferentes a los ideológicos y sin embargo ayudan a predecir mejor qué clase de apoyos tiene (o puede potencialmente absorber) cada candidato.

Buttimentum. Lo que quiere hacer Buttigieg es aprovechar ese apoyo exagerado entre votantes blancos en los estados de Iowa y New Hampshire, que son los que primero votarán el próximo febrero, y de ahí construir un electorado más diverso para destronar a Biden a lo largo del calendario de primarias que se extiende desde febrero hasta el verano.

  • El problema para Buttigieg es que aunque su favoritismo haya crecido en esos estados MUY blancos (más del 90 por ciento de personas en Iowa y New Hampshire son blancos), su apoyo entre afroamericanos apenas ha cambiado en estos últimos meses. Esto tampoco ayuda:

  • Y si quiere rascarle votantes a Biden entre ese electorado blanco de clase trabajadora, mucho va a tener que cagarla el exvicepresidente. Ni qué decir que la entrada de Bloomberg en la carrera puede hacerle más difícil esa misión.


¿Y ahora? Va a ser interesante ver qué clase de apoyos consigue Bloomberg en las próximas semanas, tanto a nivel demográfico como ideológico, para descubrir cómo de afectados salen Biden y Buttigieg.

Progres. Y por otro lado, vistas las críticas que ha recibido Warren en las últimas semanas a raíz de su controvertido plan de financiación sanitario —y los cambios que añadió después, muy criticados desde la izquierda—, falta ver si Sanders le consigue rascar algo y consolidarse en el segundo puesto.

Bernie 2020. Sanders tiene a su favor que la gran mayoría de encuestas concluyen que su electorado es el más entusiasta. También, que un porcentaje muy alto de votantes le ven como el candidato más honesto.

La pregunta es: ¿puede Sanders construir una coalición más amplia de votantes cuando se ha establecido como una figura con una etiqueta tan claramente progresista que muchos demócratas tienen pánico de presentar contra Trump en 2020? ¿Están los suburbs dispuestos a elegir a un socialista antes que aguantar otros cuatro años a Trump?

  • Mi postura: lo veo difícil, pero sí creo que Sanders es el único de los presentes que puede crear un movimiento social entusiasmado. Mi duda es si podrá encontrar suficientes votantes jóvenes como para paliar la sangría que tendrá entre independientes y republicanos moderados.


¿Desea saber más? 
Hablé de los milmillonarios de la carrera, incluido Mike Bloomberg, en mi último vídeo para Newtral. (10 minutos).


🚘 El Cybertruck de Elon

Lo importante: El pasado jueves, Elon Musk presentó el primer pickup de Tesla, su compañía de coches eléctricos. Se llama Cybertruck, tiene un diseño muy futurista y generó titulares por la clase de razón que probablemente no haga demasiada gracia a Musk: sus cristales rotos.

¿Cómo? Por razones que no tengo demasiado claras, el nuevo pickup de Tesla es antibalas y resiste los disparos de pistolas de 9mm. El problema es que durante la presentación oficial de la semana pasada, el diseñador Franz von Holzhausen salió al escenario, lanzó dos bolas de metal y los cristales… digamos que se rompieron un poco.

  • Como es obvio por el vídeo del momento, Musk esperaba que los cristales aguantaran. El instante fue incomodísimo. Podéis verlo aquí:


Con Cybertruck
, Musk quiere aspirar a entrar en un mercado muy provechoso: el de los cybetrucks que venden a morir en la Estados Unidos alejada de las grandes ciudades. Sí, el coche puede aparcar por sí solo, pero es enorme y no la clase de armatoste que puedes tener por la ciudad sin dejarte una millonada en parking (con cargador).

  • Además, la gente que vive lejos de las urbes es probable que tenga casas más grandes en las que poder instalar un cargador.

Churros. Para que os hagáis una idea, en Wired cuentan que las ventas de pickups representan el 15 por ciento de las ventas de vehículos en EEUU, un porcentaje que solo ha hecho que aumentar desde 2009.

  • El Ford F-150 lleva siendo el coche más vendido de EEUU desde hace 36 años (y Ford prepara una versión híbrida para el año que viene).

  • General Motors gana 17.000 dólares por cada pickup que venden, según Reuters. Poca broma.


Cybetruck saldrá a la venta en 2021 a un precio que irá desde los 39.900 dólares por la versión de motor individual (400 kilómetros de autonomía; de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos) a los 69.900 dólares por una versión de alta gama trimotor que saldrá en 2022 (800 kilómetros de autonomía; de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos).

El problema que tiene Tesla es que, por mucho evento publicitario pomposo que monten, la compañía también ha encontrado numerosos problemas de producción en los últimos años (y una cobertura mediática quizá a veces un poco injusta). Las incógnitas en torno a cualquier nuevo proyecto de Tesla tienen que ver con:

  • Cola de producción. En 2018, las plantas de Tesla no daban a basto con la producción del Model 3, algo que demoró el lanzamiento a gran escala de ese coche, que era el que tenía que ayudar a la compañía de Musk a convertirse en un jugador potente del mercado automovilístico.

  • Defectos. Consumer Reports revocó su recomendación del Tesla Model 3 después de que detectaran problemas de diseño y puertas que no cerraban correctamente. Por suerte, es algo que ya han solucionado.


¿Soluciones? Si Tesla sabe deshacerse de esos problemas de aquí a 2021, comprarse uno de sus Cybertrucks dará menos miedo. Y el miedo es importante a la hora de comprarse un pickup porque son coches que necesitan aguantar mucho más que un sedán random de ciudad.

  • Pensas que muchos pickups se compran porque son una apuesta segura para trabajos de construcción y para conducir de forma habitual por zonas no asfaltadas, por ejemplo.


By the way, Musk confirmó este fin de semana que ya habían conseguido más de 200.000 reservas de su Cybertruck, con la gran mayoría de compradores optando por las dos versiones más caras del pickup. Para reservar, solo hacía falta pagar 100 dólares reembolsables.

  • Mi opinión: el diseño es muy futurista y ha sido objeto de burla durante días en redes sociales, pero creo que precisamente que sea tan diferente es lo que le convertirá en un bestseller, sobre todo entre ricos dispuestos a presumir de Cybertruck en ciudades donde no hace tanta falta un coche así.


¿Desea saber más?
 Precisamente sobre lo arriesgado del diseño hablan en este artículo de Wired (5 minutos). Y esta entrevista que le hizo The New York Times el año pasado a Musk ilustra lo duro que fue para él el ‘infierno de producción’ por el que pasó Tesla en aquel momento (14 minutos).


🤓 Tres lecturas relevantes

Silicon Valley: ‘Los nacionalistas blancos están operando abiertamente en Facebook. La compañía no está haciendo nada’, por Julia Carrie Wong en The Guardian (en inglés; 10 minutos).

Se suponía que Facebook iba a ser la herramienta tecnológica utópica que nos uniría a todos en una misma comunidad feliz, pero lo cierto es que cada día que pasa sale una nueva noticia que hace perder la esperanza en que haya soluciones al corto plazo para cortar de raíz los problemas de la plataforma. Este estudio de The Guardian sobre páginas de supremacistas blancos que publican sin impunidad en la red social es el último ejemplo.

Hollywood: ‘El príncipe de la jungla de Delhi’, por Ellen Barry en The New York Times (en inglés; 40 minutos).

Este artículo lo he puesto aquí porque toca un poco el tema mediático/periodístico. Es una historia fascinante. Habla de una familia real de la India, los Oudh, cuyo reino fue anexado por los británicos a finales del XIX y ahora viven en un bosque frondoso en medio de Nueva Delhi. Es una historia bizarrísima que los medios ayudaron a moldear. Y además el reportaje está escrito de cojones.

Washington D.C.: ‘Lo que Joe Biden no puede conseguir decir’, por John Hendrickson en The Atlantic (en inglés; 30 minutos)

Si por algo los seguidores de Biden le tienen miedo a su candidato es porque en muchas ocasiones se traba al hablar o acaba diciendo algo muy inapropiado, como bien repasa este artículo del Times. En The Atlantic, escriben sobre su tartamudeo y lo que representa para su carrera política. El periodista que habla con Biden también es tartamudo, con lo que el enfoque personal hace más especial la entrevista.


😆 Quitándole la gracia

Trumpiadas. La semana pasada, y con las audiencias del impeachment en marcha, Trump salió a dar una de sus ruedas de prensa rápidas con un bloc de notas con varias frases que le quería comunicar a los medios. Las fotos de Trump sosteniendo esas notas escritas con rotulador negro pronto se hicieron virales. Como consecuencia, se creó un meme musical por el que la gente empezó a hacer canciones de distintos géneros con la letra que proporcionaba el texto de Trump.

Los mejores son este en versión emo, este en versión Ramones y este otro a lo Morrisey. En NBC News, la genial Kalhan Rosenblatt se ha hecho eco de más tuits al respecto.

Ranita. Por cierto, si veis esta foto de una rana azul con la palabra “Arson”, tiene que ver con una campaña antiboomers que empezó, por supuesto, en TikTok.

“Gonna tell my kids this was…”. Este meme que lo ha reventado esta semana es básicamente cambiar la historia con distintos personajes famosos usando una foto que no se corresponde con ellos. Es decir, escribir “Le diré a mis hijos que este era Obama” y compartir en cambio una foto de Gus Fring, el malo de Breaking Bad. En Time, Blavity y Harper’s Bazaar tienen buenas recopilaciones. Mi favorito es el original, la verdad.

Y en vídeos e imágenes que os alegrarán el díaEste erizo viajante, este gatito que necesitaba una buena ducha, Elmo midiéndose el pene, Kiernan Shipka haciéndonos sentir mayores a todos, un crío que lo petó en una prueba de meter canastas en la NBA, un perro en rehabilitación currándoselo mucho en la piscina, un conejo muy badass, el mejor TikTok ever de Home Depot, niños siendo niños, juegos con Photoshop para asustar a tu compañero de piso, los perros más chivatos de la historia, el niño que no cagaba, lo que cuesta explicarle cómo funciona el HDMI a un boomer, un niño con una cabritilla, y por si no lo habéis visto ya: el TikTok del dinosaurio dando sustos.


🤩 Un vídeo para entender la fama Z

Charli D’Amelio es una TikToker que se ha hecho famosa de la noche a la mañana. Es lo que tiene una nueva red social: está creando una serie de influencers que en unos años dominarán la conversación en redes sociales como hacen ahora en España gente como Paula Gonu o María Pombo. El caso de D’Amelio es especialmente bestia porque pasó de unos 100.000 seguidores a finales de agosto a los más de 5 millones este mes. Desde que empecé a seguirle la pista hace una semana, se está acercando a los 6 millones.

Todavía no se ha escrito mucho sobre ella salvo que este breve perfil en Mel Magazine, pero sus vídeos están llenos de comentarios de gente que dice ‘No entiendo el hype’, o ‘Por qué tus vídeos tantos seguidores’. Es un poco bullying, y parece que en el instituto ya lo está sufriendo, pero me interesaría saber qué pensáis vosotros. ¿Por qué creéis que lo peta TANTO alguien como D’Amelio? Contestadme a este email o dejar comentarios en Substack. Siempre os leo.

Ah, por cierto, la chica tiene 15 años.


👋 Y para terminar...

Una recomendación. Vi Frozen 2 y Ford v Ferrari este fin de semana. Me gustaron las dos, aunque sin tirar cohetes. Una por la música, que vuelve a ser espectacular (y vaya señor temazo es ‘Into the Unknown’). La otra, por un reparto de lujo con Christian Bale y Matt Damon a la cabeza. Aunque el que se lo come todo es el genial Tracy Letts, que siempre está estupendo en todo lo que hace. Si os gustan los dramas de ese tipo, ved Rush. Va sobre la rivalidad de James Hunt y Niki Lauda. Me gustó bastante más.

Kesha cantó “TiK ToK” en los AMAs y me da mucho la vida.

Hasta la semana que viene.